ERIK SOLHEIM ROCHA
25 de agosto de 2015 / 08:22 p.m.

Monterrey.- La corrupción, la impunidad y una guerra de 40 años ininterrumpida, rodean a uno de los temas que más ha dañado a la sociedad, el narcotráfico.

Juan Pablo Escobar, hijo de Pablo Escobar Gaviria, el narcotraficante colombiano más buscado en el mundo en los 90's, considera que la única forma de acabar con el problema es legalizando las drogas.

"Yo estoy a favor de que se revisen las políticas públicas que lo único que han garantizado son 40 años de guerra ininterrumpida, el crecimiento exponencial del negocio y la capacidad de los narcotraficantes de desafiar nuestra democracia", dijo.

"Hay muchos que no quieren ponerle freno a esta realidad, no esta regularizada porque el estado, ni el consumidor, ni el narcotraficante sabe lo que vende y el consumidor no sabe lo que compra", mencionó.

Este 27 de agosto en el Teatro de la Ciudad, Juan Pablo dará una conferencia titulada 'Una Historia para no Repetir' donde narrara experiencias que vivió a lado de su padre.

"Sin la corrupción, mi padre no hubiese sido ni la mitad de la persona que era, eso es parte de lo que se debe cambiar en el tema de las drogas, cuando están prohibidas necesariamente aparece la corrupción".

Escobar dijo que México no está alejado de la problemática, principalmente por el trabajo que realizan las autoridades.

"Tristemente México esta comenzando a vivir episodios de violencia que ya los colombianos hemos experimentado en el pasado", dijo.

"Y tiene una razón de ser, a veces las autoridades hacen mejor su trabajo en unos países que otros y los narcos terminan mudándose su lugar de trabajo a otro país", comparó.

En 1994, con el único fin de tener una vida normal, decide cambiar su nombre al de Sebastián Marroquín.

El ahora arquitecto, recuerda que su imagen fue dañada sólo por ser hijo de un narcotraficante.

"No, a mi no me dan visa porque soy hijo de narco... Creo que sí fuera pues sí tendría la visa".

"Yo no vine a hablar mal de los narcotraficantes ni hablar en favor de los narcotraficantes, yo vine a hacer una reflexión de paz sobre lo que yo como hijo de Pablo Escobar viví a su lado", aclaró.

Juan Pablo habla de la historia que hasta ahora nadie ha escuchado de su padre, no desde el punto de vista del narco sino del afectuoso padre, de los derroches, de trato preferencial, de lujos en los que vivía y de la vida de delincuentes que se le forzó a llevar.