ricardo alanís | milenio digital
22 de abril de 2015 / 08:51 a.m.

Monterrey.- Al declarar que quienes lo apoyan es porque tienen un interés particular o un contrato de obra en el proyecto, el coordinador de la fracción del Partido Acción Nacional en el Congreso del Estado, Alfredo Rodríguez Dávila, arremetió contra los empresarios que el lunes respaldaron ante el presidente Enrique Peña Nieto el plan hidráulico Monterrey VI.

El diputado expresó que pensar que cualquier persona en su sano juicio, que no tenga un interés particular, apoya este plan, es ridículo.

Rodríguez Dávila aseguró que el proyecto Monterrey VI contempla agua contaminada y sobrecostos muy altos.

"Hay un rechazo generalizado, incluso prácticamente de toda la sociedad, salvo los que tienen un interés particular o que van a tener ahí un contrato de obra o de chamba, pueden expresarse a favor, porque los más altos empresarios del estado lo han rechazado una y otra vez.

"Falta de información, opaco, costoso y con beneficios nada más de unos cuántos, trayendo agua contaminada que tendríamos que generar otras plantas de tratamiento que no están incluidas ahí para poder hacer uso de esa agua, para que sea potable al estado de Nuevo León", dijo.

El legislador reiteró que es ridículo que alguien en la entidad apruebe el Monterrey VI, ya que las presas están llenas actualmente.

Sin embargo, Nuevo León es un estado semidesértico que ha sufrido una variación en el clima en los últimos cuatro años con más lluvias de las de costumbre, luego del paso del huracán Alex.

"Yo creo que es ridículo pensar en que alguien en el estado de Nuevo León aprueba el proyecto Monterrey VI, las presas están a reventar, todos somos conscientes que ha cambiado el clima en el estado de Nuevo León, debido a distintos factores climatológicos, nos llueve mucho más de lo que nos llovía", declaró.

Según Rodríguez, se trata de un proyecto "podrido" del que nadie ha querido dar la cara para explicar los pormenores del mismo, hasta que pase el periodo electoral. Insistió en que el Gobierno del Estado debe de darle marcha atrás a ese proyecto.

"Todos los sectores se manifiestan en contra, entonces lo que yo pregunto es: ¿Entiende el Gobierno del Estado que sus jefes son la ciudadanía formada por organismos, por población en general, por empresarios, que de forma contundente se han presentado en contra del proyecto".