erik solheim rocha
2 de enero de 2016 / 05:56 p.m.

Monterrey.- La mayoría vino con una ilusión, con otros objetivos, pero por alguna razón terminaron en condiciones de calle.

Como don Alberto Olivares, proveniente de Durango, llegó hace tres meses a la ciudad en búsqueda de atención médica, y ahora se refugia en el albergue de la Cruz Roja Mexicana, Delegación Monterrey.

Al no conseguir trabajo, sus recursos poco a poco se fueron agotando, y mientras tanto su esposa Lidia Martínez no sabe nada de él y espera su regreso.

"Pensé en venir aquí a Monterrey porque aquí hay más ayuda, hay hospitales más grandes", dijo.

En su natal Durango, él era agricultor, sembraba maíz y frijol, pero problemas en su columna le impidieron seguir con su labor y quedó obligado a salir de la ciudad.

"Yo vine como por quince días, tanteaba que iba a arreglar mi columna y resulta que fue pasando el tiempo, los días", dijo.

Alberto narró las dificultades que ha tenido para encontrar un empleo. 

"Pero yo quisiera conseguir un trabajito cuando menos para llevar algo para allá (Durango) no irme con el puro pasaje... ahorita no saben la mera verdad si voy a ir o no voy a ir todavía", comentó.

Ante la falta de oportunidades y por las bajas temperaturas, don Alberto acudió al albergue de la Cruz Roja Mexicana, Delegación Monterrey, donde recibió todas las atenciones necesarias; dijo sentirse agradecido por el trato recibido y calificó como "de lujo" las instalaciones.

En navidad y año nuevo no le faltó una rica cena y disfrutaron de unos deliciosos tamales.

"No pues ya no me los acababa (los tamales) había de pollo, pavo, de todo... yo estoy muy agradecido con la Cruz Roja", expresó Alberto Olivares.

De acuerdo con recientes estadísticas de la Secretaria de Salud Estatal, se estima que en Nuevo León existen de entre 8 a 10 mil personas en condiciones de calle.