22 de julio de 2014 / 12:25 p.m.

Guadalupe.- El reloj marcaba las 15:45 horas. La primera campanada de la iglesia Nuestra Señora de Guadalupe sonó en la plaza principal de Guadalupe.

Las personas comenzaban a llegar al templo, pero en esta ocasión no lo hacían con alegría, si no llenos de tristeza y con lágrimas rodando por su rostro, ya que acudían a la misa de cuerpo presente de la pequeña Melany Viridiana Gómez, quien el pasado sábado fue encontrada sin vida, luego de haber sido sustraída la madrugada del viernes de la casa en la que se encontraba con su familia pasando unos días de descanso.

El templo lucía lleno. Se podían observar algunos globos de helio y pancartas dedicados a Melany. La última campanada sonó en punto de las 16:00 horas, todos se pusieron de pie recibiendo al sacerdote Marcelo Varela que oficiaría la ceremonia religiosa.

Llegó al pie del altar, donde se encontraban fotos de la niña, coronas y arreglos y globos. Tocó el féretro y dio inicio a la misa en la cual pidió que se esclareciera la muerta de la menor.

"El día de hoy ese sufrimiento ha llegado a tocar los corazones de esta comunidad, de esta familia en concreto, de esta familia que cree y tiene la esperanza en el señor y el señor nos recuerda que no endurezcamos el corazón", declamó el cura.

El Padre Jaime Cabrera, amigo cercano a la familia de Melany, leyó un mensaje de la Arquidiócesis de Monterrey clamando justicia por el caso.

"Este lamentable acontecimiento tiene que ser esclarecido y los culpables tienen que ser castigados, es triste que la ola de violencia que sigue lastimando nuestro país se lleve de encuentro a seres inocentes y enlute a una familia que disfrutaba de unos días de descasco, pedimos a Dios para que las autoridades trabajen arduamente para que las autoridades esclarezcan éste y otros sucesos que son de interés de la opinión pública", explicó el sacerdote.

Durante la ceremonia se realizó una colecta que sería entregada a los padres de Melany para costear algunos gastos generados por esta tragedia.

Poco después de las 17:00 horas el féretro blanco salió de la capilla siendo escoltado por un grupo de danzantes; el camino a donde sería la despedida de Viridiana: el panteón de las Escobas.

La carroza llegó al panteón, ahí amigos y familiares comenzaron a interpretar cánticos y a clamar justicia.

"Que se haga justicia porque era un ángel que no merecía morir de esta manera, porque Dios, danos fortaleza", gritaban algunos de los familiares de la pequeña.

El féretro comenzó a ser bajado, mientras Mario Gómez, padre de Melany daba unas palabras recordándola.

"En este caso era una niña muy buena una niña muy buena que nos regaló siete años de felicidad los siente años completitos fueron llenos de felicidad y damos gracias a Dios por habérnosla dado, maravillosos años felices, contentos, unidos, emocionados con ellos siempre, en cuestión del amos la quisimos bastante", comentó.

Al término del sepulcro, globos blancos fueron lanzados al cielo, mientras sonaba un minuto de aplausos en honor a Melany Viridiana Gómez Ramón. 

FOTO: Marilú Oviedo

DENISSE MESTA