marilú oviedo
28 de enero de 2016 / 04:29 p.m.

Monterrey.- En el marco de la conmemoración del Día Internacional del Holocausto, donde se develó en el Congreso Local una placa con las huellas palmares de los sobrevivientes Simone Gelman Pashulski y su hijo Philippe Leff de nacionalidad francesa.

En el evento "Huellas para no olvidarse", el presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Luis Raúl González Pérez, reconoció el problema de la discriminación e invitó a la población a alzar la voz y respetar los derechos humanos.

"Debemos ser intolerantes con la intolerancia; ahora y aquí, debemos alzar nuestras voces contra la discriminación, el odio o la violencia, grupos o asociaciones por razón de su ideología, religión o creencias”, expresó.

"Tenemos problemas de discriminación, comunidades indígenas que son discriminadas, jóvenes que son discriminados a veces por su forma de vestir, etc., creo que es un tema donde incluso hay organismos como la Conapred y es un tema que debemos seguir combatiendo", agregó.

González Pérez destacó que no debe olvidarse el evento donde millones de personas fueron asesinadas, para que no se repita.

“Nos ayuda a aprender la lección que tal hecho implica para la humanidad y prevenir que las matanzas masivas sigan asechando a la civilización, aprendamos.

“El holocausto es un hecho catastrófico y devastador para la humanidad, que paradójicamente por su gravedad y magnitud, nos ofrece lecciones fundamentales para la construcción de la paz y el respeto a los derechos humanos”, comentó.

Al recordar la persecución y asesinato sistemático de 6 millones de judíos cometidos por el régimen alemán nazi durante la segunda guerra mundial, acontecimiento mejor conocido como el Holocausto, el funcionario señaló que ha sido una de las páginas más oscuras de la humanidad.

Afirmó que a casi 70 años, se tienen que seguir recordando, pues es necesario que las naciones y los seres humanos no lo olviden.

“Que no lo olvidemos, no olvidemos lo que el fanatismo, la intolerancia y el racismo produjeron en la primera mitad del siglo XX, ese asalto a la razón y a la dignidad humana, dio origen a lo que hoy hemos llamado genocidio”, comentó.

“No hemos aprendido de esas lecciones y debemos de luchas porque no se repitan”, agregó.

“Es fundamental que la humanidad no aprenda a quedarse callada cuando se comete genocidio, si alguna lección nos deja el holocausto es que no debemos permanecer en silencio ni ser omisos ante la presencia del mal.

Comentó que la lección que dejó el genocidio es vivir en la tolerancia, respeto a la dignidad, respeto a las diferencias y la convivencia entre iguales, y que la dignidad humana sea el núcleo y sustento de los Derechos Humanos.

En el evento participaron personalidades de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz en México, además de Francisco Javier Guerra, cónsul honorario de Polonia en Monterrey, entre otros.