29 de enero de 2014 / 11:46 p.m.

Monterrey.- Habitantes de 24 municipios del estado de Nuevo León fueron incluidos en la declaratoria de emergencia del Fondo Nacional de Desastres por los frentes fríos número 27, 28 y 29, por lo que la ayuda comenzó a llegar.

En el ejido Sabanillas del municipio de García, el secretario del Trabajo y Previsión Social, Alfonso Navarrete Prida fue el encargado de entregar colchones, cobertores y despensas, 11 mil de cada uno a las personas en situación de vulnerabilidad.

El Gobierno de la República destinó 7 mil 500 millones de pesos en una primera etapa para tres estados del norte con mayor cantidad de gente en condiciones adversas. En total serán 309 municipios atendidos, informó el secretario del Trabajo y Previsión Social.

"En esta declaratoria se incluyeron a 24 municipios de Nuevo León, el presidente dio instrucciones directas a los secretarios venir a coordinarse con el gobierno estatal y hacer entrega de estas 11 mil colchonetas, 11 mil despensas y 11 mil cobertores. La instrucción del presidente no fue venir a decir discursos sino meterse a las comunidades", indicó.

Por lo pronto, el gobernador Rodrigo Medina se comprometió a entregar máquinas para que los habitantes desempeñen su labor con más facilidades, además de brindarles asesoría para que puedan obtener mejores ganancias.

"Lo que sea necesario para que esta comunidad tenga la maquinaria suficiente para que puedan tener más kilos y les puedan pagar más por ello, sin esos apoyos se tardan prácticamente todo el día en recolectar el producto", señaló.

La mayoría de los habitantes de este ejido se dedican a la talla de lechuguilla, sin embargo el frío y la lluvia afectan la productividad por lo cual se implementará un programa de empleo temporal donde los beneficiados ganarán de uno a tres salarios mínimos en lo que la situación se normaliza.

Sin puertas ni ventanas

Resguardarse del frío en el ejido Sabanillas, del municipio de García es una tarea difícil cuando se tiene una casa de adobe, techos de lámina o paredes de madera como la mayoría de las 40 familias que habitan ahí. El único modo de mitigar las bajas temperaturas es encender una fogata y ponerse todos los suéter disponibles aunque el calzado no sea el adecuado.

Junto a sus cuatro hijos de 14, 11, 8 años y uno de cuatro meses, la señora Lidia Rodríguez Vázquez lamenta la situación.

Ella y su esposo son de los "beneficiados" hace cuatro años con una casa de concreto a la que se olvidaron de ponerle puertas y ventanas, por lo cual prefieren vivir en un cuarto que por las mañanas utilizan como cocina y en la noche como dormitorio para los seis.

Los adultos se han acostumbrado a esa vida, pero ella no quiere que sus pequeños vivan las mismas carencias, por eso decidió que sus hijos e hijas estudien fuera del ejido.

Con tal de que sus pequeños reciban buena educación, todos los días pide raid para salir al centro del municipio y llevarlos a la escuela.

Mientras las cabezas de familia se preocupan por los estragos que causa el frío o la lluvia en sus actividades productivas como la talla de lechuguilla, los pequeños corren hacia donde llegan los apoyos por parte de las autoridades a quienes dicen no ven muy seguido.

SANDRA GONZÁLEZ