DANIELA GARCÍA
11 de abril de 2016 / 08:55 a.m.

Monterrey.- Basándose en un estudio realizado por el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), la delegación de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (Sagarpa) de Nuevo León está buscando declarar a la entidad como zona de desastre por sequía.

Según informó el delegado de Sagarpa en la entidad, Fermín Montes Cavazos, hay unos 46 municipios de Nuevo León que se ven afectados por esta sequía, entre los que se incluyen Abasolo, Anáhuac, Apodaca, Bustamante, Cadereyta, García, Linares, Los Ramones, Marín, Mina, Montemorelos, Pesquería, Rayones, Santa Catarina, Santiago y Villaldama, entre otros.

Es por esto que la delegación envió ya la petición a la Corporación para el Desarrollo Agropecuario de Nuevo León, para que se envíe la solicitud a la Federación; esperan, aseguró Montes Cavazos, sea en los próximos días cuando reciban respuesta ante este tema.

"Todavía no hay un problema serio, pero para allá vamos... se ha sentido que hay algunas áreas donde la gente ya empezó a acarrear agua para su ganado, ya empezaron a hacer acopio de forraje porque ya se está terminando el forraje en los ranchos.

"Es el momento en que tenemos que tomar las autoridades algunas medidas para ir atenuando el efecto de este golpe de sequía", consideró el delegado.

Explicó que son los ganaderos los que se verán afectados primeramente, en especial los bovinos, caprinos, y ovinos, así como los productos de siembra que se dan en el estado.

Montes Cavazos aseguró que se encuentran ya buscando la declaratoria de sequía, que es un proceso rápido pero es necesario que el Estado se sume a esta demanda. Sobre todo, explicó el funcionario, porque al obtener la declaratoria podrán acceder a apoyos federales para los productores del estado.

En concreto, de acuerdo al delegado de Sagarpa, esta sequía todavía no es grave pero necesitan tomar medidas para evitar impactos como los que se sufrieron en la sequía anterior, que terminó en el 2013.

En aquella ocasión, se perdió aproximadamente el 30 por ciento del ganado en la entidad, de la que sólo se ha recuperado aproximadamente la mitad.

"Depende mucho de cuánto dure la sequía. Si se acaba en mayo, no tenemos problema, no pasa prácticamente nada. Si se prolonga hasta septiembre, como puede pasar, puede haber una pequeña afectación. Si pasa todo el año con sequía, puede haber una afectación muy severa porque ya tendría la gente que deshacerse de animales y estaríamos en un serio aprieto", lamentó.

Recordó que la última sequía dejo estragos en el estado de "terrible magnitud", de los cuales algunos productores todavía no se han podido recuperar, sobre todo porque en el 2014 subieron los precios de la carne y no se ha podido recomprar lo vendido o perdido en años anteriores.

"La sequía terminó en 2013. Estábamos intentando recuperarnos cuando empezaron a subir los precios y prácticamente a mucha gente le fue imposible comprar ganado. Ya no están tan altos, pero siguen bien, entre 50 y 60 pesos, lo que es casi el doble de cómo estábamos hace tres años. Entonces, sigue estando bueno el precio, aunque no los 70 pesos que tuvimos", mencionó.