MARILÚ OVIEDO
24 de agosto de 2015 / 05:02 p.m.

Monterrey.- Perseverancia y tenacidad son las palabras que definen a Ángel Emilio, un menor de 13 años que a pesar de haber nacido con una discapacidad, ha salido adelante y este lunes inicia su segundo grado de secundaria.

Ángel nació sin piernas, pero eso no le ha impedido asistir a la escuela y superarse día con día, pues asegura, quiere llegar a ser Ingeniero Químico.

“La secundaria es muy importante para mí para lograr el triunfo que quiero. Quiero ser Ingeniero Químico.", relata emocionado.

Con esas ganas que lo caracterizan, Ángel envía un mensaje a todos aquellos jóvenes que tienen el privilegio de estudiar:

“Es importante en la vida el estudio […] Asistan a la escuela porque todas las materias se ocupan, sobretodo las matemáticas, el inglés también, que saquen buenas calificaciones y valoren lo que tienen”

ÁNGEL
Practicó deporte adaptado en silla de ruedas. | ESPECIAL

La silla de ruedas ha sido su fiel compañera, la que lo ha transportado a la escuela y ha estado junto a él en diferentes triunfos.

Angelito, como le dicen de cariño, practicó deporte adaptado en silla de ruedas y logró dos medallas en primer y segundo lugar representando a Nuevo León.

Sin embargo, se retiró porque le tiempo no le alcanzaba para hacer la tarea y el dinero no era suficiente para ir a entrenar.

ángel
Pide a los padres con hijos especiales que no les impidan realizar sus sueños. | ESPECIAL

En este complicado caminar, su madre ha sido su brazo derecho y quien lo motiva a seguir adelante, pues asegura que en ocasiones Ángel se ausenta de las aulas porque se complica su salud.

“Se me deprime cuando no entiende algo, cuando baja en calificaciones o momentos en los que él falta porque empieza a vaciar su estomago, y falta casi una semana hasta que termine de vaciar su estomago, entonces son clases que ya no ve”, contó la madre del menor y aconsejó a los padres con hijos especiales “nunca decirles que no pueden hacer lo que ellos quieren”.

Por otra parte, relató que en ocasiones Ángel también bromea con su condición física y trata de verle el lado bueno.

Para el adolescente, que habita en Pesquería, no hay limitaciones, y aprovechó para enviar un mensaje a todos aquellos padres que tienen un niño especial en casa:

“Que no lo limiten, que los apoyen en todos los sueños que tengan, que les den consejos, que si pueden ellos escribir o leer que los lleven a la escuela por que ellos también pueden ser algo en la vida”, expresó.

Ángel es la muestra de que cuando se tienen las ganas de salir adelante se lucha a pesar de todo.

la cifra

En el ciclo escolar 2014-2015, la Secretaría de Educación atendió a 8 mil 129 alumnos con alguna capacidad diferente.