alan elí pérez
30 de septiembre de 2016 / 10:22 p.m.

Lo que debía ser un tranquilo regreso a casa para un ciudadano nicolaita, que concluía su jornada laboral como chofer de Uber, se transformó en una pesadilla luego de ser víctima de abuso de autoridad por parte de elementos policiacos del municipio de San Nicolás.

Las primeras horas del pasado miércoles Lucio Antonio Conteras señaló que se dirigía a su domicilio, cuando repentinamente un vehículo con las luces altas le dio alcance por detrás, hecho que alarmó al conductor, quien confundido y temiendo por su integridad aceleró por calles del municipio, pero al ver que la camioneta lo persiguió, decidió desviar su ruta.

Según relató a Telediario, poco antes de llegar a Diego Díaz de Berlanga el trabajador del volante se percató de que era una unidad oficial, por lo que decidió detener su marcha y disculparse con los oficiales, aunque aseguró que estos nunca le marcaron el alto.

“Yo me asusté, jamás prendieron sus torretas, jamás me hicieron el señalamiento de alto… me empieza a golpear el primer policía por el lado de mi puerta, se sube el otro por el otro lado, me da una cachetada y después me agarra por el cuello y me empieza a asfixiar”, dijo el afectado.

Tras sacarlo del coche que renta, el hombre fue sometido en el piso donde continuó la agresión para luego llevarlo a las celdas municipales, donde aseguró que el médico de guardia se negó a revisarlo, por lo que fue remitido, acusado de desacato a la autoridad.

Una vez libre luego de pagar una multa de 900 pesos, el afectado acudió al CODE y al departamento de asuntos internos a colocar su denuncia, donde fue revisado por otro médico que determinó que en efecto, el hombre presentaba hematomas y contusiones fuertes, e incluso requería atención médica especializada debido a que uno de sus dedos presentaba una lesión fuerte en el tendón.

“De hecho este dedo me lo agarró el policía y me lo dobló hacia atrás, para bajarme del coche, y el dedo meñique, me volvió a tronar el tendón, yo quiero la reparación de mi dedo”, comentó.

Lucio Antonio Contreras, subrayó que dicha lesión se corrige únicamente a través de una cirugía plástica que podría significarle una inversión de hasta 12 mil pesos, además de 45 días de reposo, algo que sin duda alguna golpearía su economía familiar, ya que sin trabajo, no hay recursos.

“Yo quiero la verdad que el alcalde me ayude, y que se hagan cargo los oficiales, porque yo estoy perdiendo días laborales, estoy casado, tengo cuatro hijos, la verdad me armé de valor porque sí tengo miedo de que tomen represalias los policías, por coraje a lo que estoy haciendo ahorita, pero pienso que no es justo, tiene que pagar por lo que están haciendo”, dijo el afectado.