11 de noviembre de 2014 / 05:18 p.m.

Monterrey.- Para el abogado Ernesto Cerda, la Secretaria de Desarrollo Urbano de Monterrey (Sedue) y la presidencia municipal son cómplices en la autorización de los permisos para la construcción del estacionamiento detrás de las instalaciones del Congreso del Estado.

Junto con el ecologista Guillermo Martínez Berlanga, solicitaron el pasado 3 de noviembre a la Sedue, información sobre la persona que se encargó de realizar los trámites para obtener el permiso para dicha construcción.

Tras obtener respuesta por parte de esta secretaria, determinaron que su titular Brenda Sánchez no quiere asumir ninguna responsabilidad.

"La contestación que da Brenda es lavarse las manos como lo ha hecho no en esta ocasión, sino cuando dio el permiso para la venta de cerveza en el parque fundidora, imagínense en lo que se ha convertido el parque fundidora, no es creíble lo de Brenda, es simple y llanamente un lavarse las manos y decir no puedo hacer nada", señaló.

Dijo además que se sienten engañados, debido a que en primera instancia el permiso solicitado, era para la construcción de oficinas y no de un estacionamiento.

"Nos establece que un permiso, una solicitud de construcción de un estacionamiento no lo hay, pero que si pidió Francisco Cienfuegos un permiso para la edificación de oficinas, entonces nos parece aquí que hay un engaño o posible manejo ilegal", informó.

Luego de obtener la documentación donde la Sedue responde su petición, señaló que el siguiente paso es el amparo, para que esta obra no se lleve a cabo y además exhortó a la población a que realice la misma acción y así se pueda conservar la poca área verde que existe en la ciudad.

"Es iniciar un proceso de un amparo para solicitar que no se sigan acabando las áreas verdes, nuestra área metropolitana adolece de áreas verdes y esta es de las pocas áreas verde que quedan en la ciudad, por tal motivo estamos generando el procedimiento de amparo e invitar a todos lo que se quieran sumar".

Señaló que es necesario defender estas áreas verdes que diariamente se ven afectadas por los desarrolladores.

FOTO: Archivo

FRANCISCO CANTÚ