5 de junio de 2014 / 09:56 p.m.

Monterrey.- En la historia reciente el área metropolitana de Monterrey es sede preferida para eventos deportivos como maratones, triatlones, carreras, rodadas sin embargo los automovilistas se rehúsan a compartir sus espacios.

Durante la realización del 5 y 10k Diezmo, organizado por la Arquidiócesis de Monterrey se entrevistó a los participantes para conocer de viva voz sus experiencias.

Insultos, embestidas de automóviles y en algunos casos la indiferencia de las autoridades cuando solicitan resguardo, son algunos de los retos a los que se enfrentan.

"Estamos casi al 50-50, por lo regular en ocasiones hasta te gritan groseramente a uno como corredor, como que ellos lo ven como que nosotros estamos estorbando la vialidad de alguna manera", dijo el corredor don Abdón Ramírez Verástegui.

La respuesta de los deportistas al preguntarles si existe cultura por parte de los automovilistas para ceder un carril, fue común: falta mucha conciencia.

"Ahí sí que nos falta bastantito, algunas personas se enojan porque están esperando a que cruce todo el contingente y algunos son buena onda que hasta porras nos echan. Deben tener conciencia, esto es deporte que une a la gente", señaló una participante.

Los corredores promovieron este tipo de eventos como una oportunidad de sana convivencia para familias completas.

"Que sean un poco más flexibles, abiertos, que ellos también pudieran ver que esto es adrenalina como traer un carro, pero algo más saludable", dijo Anahí Arredondo.

Para la celebración de esta carrera dominical, tránsito de Monterrey cerró de Zuazua a Zaragoza y de Constitución a Carlos Salazar lo que puso en jaque a algunos conductores.

Cabe señalar que además de los carriles que se delimitaron para los corredores, algunos asistentes entorpecieron el tráfico al detenerse en los únicos carriles libres para descender, incluso algunos caminaban por los carriles abiertos.

FOTOS: Raúl Palacios

SANDRA GONZÁLEZ