GUSTAVO MENDOZA
21 de febrero de 2016 / 08:47 a.m.

Monterrey.- De la colonia Obispado pronto quedarán en el recuerdo sus casonas estilo californiano, sus amplias banquetas y una perspectiva limpia hacia el Centro de Monterrey.

Con la anuencia del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), una casona de la calle Belisario Domínguez, casi cruz con Cerro de la Silla, fue derrumbada este fin de semana. Lo anterior es apenas un ejemplo de cuatro demoliciones más que actualmente suceden en la zona.

Pero de esta casona –de muros blancos y grises, amplios ventanales–, lo que más dolió a comunidades de redes sociales y vecinos fue un torreón construido en época moderna, una réplica del antiguo mirador ubicado sobre la calle Hidalgo, en tiempos de cuando Juárez huía del imperio francés.

Las antiguas casonas de estilo arquitectónico californiano, algunas Art decó, están ante la indefensión debido a que no existe en la entidad una legislación que las proteja como parte del patrimonio cultural.

Por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la legislación les impide actuar, pues sólo resguardan los bienes construidos del año 1900 hacia atrás.

Y la institución encargada de proteger el patrimonio del siglo XX en México, en INBA, otorgó un permiso a una constructora local para demoler la casona ubicada en Belisario Domínguez, argumentando que dichas construcciones no se encuentran dentro del catálogo de protección.

"Bellas Artes ya aprobó la demolición de una de las casas que, en nuestra opinión, tienen un significado y un valor", comenta Benjamín Valdez Fernández, coordinador de proyectos en INAH.

Demuelen casonas del Obispado
Las antiguas casonas de estilo arquitectónico californiano, algunas Art decó, están ante la indefensión.| GUSTAVO MENDOZA
Demuelen casonas del Obispado
Lo que más dolió a comunidades de redes sociales y vecinos fue un torreón construido en época moderna, una réplica del antiguo mirador. | GUSTAVO MENDOZA
Demuelen casonas del Obispado
Bellas Artes ya aprobó la demolición. GUSTAVO MENDOZA

La demolición en la calle Belisario Domínguez no es la única. Sobre la vía José Benítez, en la cara norte del cerro del Obispado, un amplio terreno ha sido despejado pasando la calle de 5 de Mayo.

Dos jóvenes oficinistas preguntan sobre la futura construcción. Su preocupación radica no sólo en el tráfico que se genera en la zona, sino en la vista que van a perder.

"Ya no vamos a ver el asta bandera", opina la joven que va de regreso a su trabajo.

El cerro del Obispado, junto al museo, cuenta con diversas declaratorias de protección. La principal es la emitida en 2005, donde el Congreso de Nuevo León lo declara de "utilidad pública".

Dentro del Plan Estatal de Desarrollo 2004-2009 se buscó reorganizar el desarrollo urbano en la zona.

Sin embargo, las demoliciones en el sector vienen desde la década de los 90 del siglo pasado, en la que hospitales, colegios y oficinas aprovecharon el valor de los terrenos para construir de forma vertical.

Aunque existen casos de éxito en la protección de las antiguas casonas en el cerro del Obispado, éstos son aislados.

Recientemente se restauró la vivienda del empresario Eugenio Garza Sada, espacio que se convirtió en un centro de estudios y que fue reconocido por el Colegio de Arquitectos de Nuevo León.

Esta serie de casonas no cuenta con una protección legal para su resguardo. De parte del Consejo para la Cultura y las Artes del estado (Conarte) se dijo que no tienen viviendas registradas dentro de su catálogo.

La pérdida del patrimonio arquitectónico no sólo sucede en el Obispado. Lo mismo pasa en el Barrio Antiguo y en La Purísima, los sectores con viviendas más antiguas de Monterrey.

"Ahorita tenemos cuatro demoliciones significativas para la colonia Obispado. Y creemos que si esto continúa vamos a transformar el cerro en una zona llena de edificios, justo lo mismo está pasando en La Purísima", opinó el funcionario del INAH.