SYNDY GARCÍA
10 de mayo de 2016 / 09:29 a.m.

Monterrey.- Nuevo León carece de estancias y educación para menores de edad que habitan con sus madres en centros penitenciarios, según el último reporte de Mujeres Internas de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (2014) se observó la presencia de menores de edad en 51 centros de reclusión, incluido el penal del Topo Chico en Nuevo León.

Entre los problemas detectados está el hecho de que los menores que viven con sus madres internas carecen de servicios como guardería y educación básica, lo cual contraviene las reglas internacionales, que recomiendan que las reclusas puedan vivir en prisión con sus hijos.

El informe destaca que la obligación de procurar el entorno previsto para la crianza de los niños es del Estado.

"Los establecimientos penitenciarios que alojen menores de edad, deben garantizarles el acceso a guarderías, Centros de Desarrollo Infantil (Cendi) y los servicios de educación básica, los cuales son fundamentales para su desarrollo integral, tal como se contempla en el artículo 3, párrafo sexto, de la Ley que Establece las Normas Mínimas sobre Readaptación Social de Sentenciados", se destaca en el reporte de la CNDH.

Al carecer de espacios para dar educación a los menores de edad, la CNDH expone que en algunas entidades y centros penitenciarios, como es el caso del penal del Topo Chico, se vulnera lo dispuesto en el artículo 3 de la Constitución.

Como parte del análisis, el ombudsman a nivel nacional también detectó que un número considerable de internas no cuenta con alternativas vía telefónica para mantener comunicación directa con su familia, especialmente con sus hijos menores de edad.

Penal del Topo Chico
Un número considerable de prisioneras no tiene alternativas para comunicarse vía telefónica con sus hijos y familia | REUTERS

Actualmente, la investigadora Patricia Cerda Pérez de la UANL realiza un estudio con base en los derechos del infante y las estancias penitenciarias.

El reporte técnico, fundamento del estudio, especifica recomendaciones para las autoridades en base a las situaciones de los menores de edad, como: edad máxima para la permanencia de los infantes en prisión de tres años; crear una Defensoría Nacional que aborde los derechos de los niños que viven en prisión con sus madres; promover un sistema de familia "solidaria"; y una contraloría para medir la eficacia de atención de menores.

Entre las recomendaciones se busca promover métodos de justicia alternativa para madres embarazadas o con hijos menores de 17 años, así como prisión domiciliaria o sentencia de trabajo comunitario.

Aunque antes del motín se estimaba que había 30 menores de edad en el penal Topo Chico, la última visita de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) al lugar detectó a tres niños en conviviendo con sus madres.

Cabe señalar que el último reporte estadístico de enero de 2016 expone que hay 596 mujeres en el centro penitenciario del Topo Chico.

Claves

Las observaciones


• Según el último informe de la CNDH, en el penal del Topo Chico se viola el artículo 3 de la Constitución, pues no tiene espacios para brindar educación a los niños que ahí habitan.

• Aunado a lo anterior, el ombudsman reportó que un número considerable de prisioneras no tiene alternativas vía telefónica para comunicarse con sus hijos y familia.

• Antes del motín había unos 30 menores de edad conviviendo con sus madres en la citada penitenciaría; posteriormente, en la última visita, la CEDH detectó sólo a tres.