27 de abril de 2014 / 05:22 p.m.

Monterrey.- No hay fecha que no se llegue ni plazo que no se cumpla, y el día finalmente llegó.

El momento que muchos fieles aguardaban desde hace años para que Juan Pablo II fuera canonizado llegó, y con ello se desata la alegría por un santo más.

En Monterrey, la fiesta estaba por comenzar. Tras un arduo trabajo de días, el escenario donde el arzobispo Rogelio Cabrera López oficiaría una misa se encontraba listo para recibir a miles de fieles que buscarían celebrar la canonización de quien, siendo el máximo líder católico, visitara la Sultana del Norte en 1979 y 1990.

Desde medianoche, la movilización de uniformados actuó cerrando los carriles exprés de Constitución y Morones Prieto.

Israel Santacruz