SYNDY GARCÍA
27 de mayo de 2016 / 08:04 p.m.

Monterrey.- Pese a la trifulca protagonizada por diputados del PRI y del PAN en el Congreso el pasado miércoles, el coordinador de la bancada priista, Marco Antonio González Valdez, descartó que exista una ruptura con su homólogo de la fracción panista, Arturo Salinas Garza.

Cuestionado sobre si se rompía la "luna de miel", en donde se lograron varios acuerdos entre el PRI y el PAN para avanzar en otras leyes o reformas, el legislador priista señaló que su bancada tiene claro que se debe trabajar juntos para el bien de Nuevo León.

"Va haber temas donde no vamos juntos como en el caso de la revisión de cuentas públicas y la dictaminación, pero estoy seguro que Acción Nacional junto con las otras bancadas vamos a seguir trabajando de manera conjunta para sacar leyes e iniciativas que mejoren la vida del estado de Nuevo León", aseguró el legislador priista.

El líder de la fracción del PRI aceptó que esta semana se presentó un conflicto por desacuerdos, sin embargo, aseguró que en la política no se tienen que tomar las cosas personales.

Agregó que al pasar esta semana, buscarán consensuar con las diferentes bancadas acuerdos para estar con la apertura de trabajar de la mano de la fracción de Acción Nacional.

"De parte de mi bancada vamos a seguir sumando, no estamos rompiendo ni con el PAN ni con ninguna otra de las cinco bancadas, simplemente hay temas que tenemos diferentes puntos de vista y así es el Congreso, de repente hay discusión, hay pleito, pero finalmente sí somos diputados maduros, que es lo que queremos, mandar una señal, vamos a estar trabajando por el bien de Nuevo León y vamos a dejarnos de actuar como actuaban siempre los diputados", manifestó.

Esta semana, los legisladores del PAN y del PRI se enfrentaron en una discusión en el Congreso local.

Mientras la fracción panista exigía la revisión de las cuentas públicas antes que la reestructura de deuda, los legisladores del PRI demandaban primero revisar la solicitud enviada por el Estado de un refinanciamiento por 42 mil millones de pesos.

En las discusiones en el Poder Legislativo hubo desde jaloneos hasta insultos por las diferencias, lo que ocasionó atorar la reestructura de deuda solicitada por el Gobierno Estatal.