22 de enero de 2014 / 09:57 p.m.

  

Monterrey.- A sus 30 años, Edgar tenía el firme propósito de sacar adelante a su mamá.

Deseaba apoyarla y ver siempre por ella, pues hacía apenas una semana, el 13 de enero, su padre había muerto, después de luchar durante tres años contra la diabetes.

Sin embargo, el joven trailero no pudo cumplir su deseo, pues perdió la vida a temprana hora del lunes 20 de enero, al estrellar el pesado vehículo que conducía contra el muro de un puente en la avenida Morones Prieto, en Monterrey.

A las 5:30 horas, Edgar Francisco Díaz Garza se desplazaba rumbo a Reynosa mientras tres de sus compañeros de Transportes Loz-Mar viajaban a pocos metros de él.

"Iba atracito de él, pero él nunca se imaginó que era él, hasta que ya después de una hora empezaron a dar paso por la lateral y ya vio el número de la caja", comentó el también operador de tráiler, Mario Monroy.

Monroy describió a Edgar como un compañero siempre preocupado por sus semejantes y dispuesto a ayudar.

"Siempre convivíamos en el trabajo y el fin de semana. Era una buena persona y sanamente nos divertíamos", explicó.

Sus familiares y vecinos del centro de Santa Catarina, donde la víctima vivía por el cruce de Colón y 5 de Mayo, se encuentran consternados.

Uno de sus amigos, David Gerardo Posada, señaló que desde muy pequeño Edgar tuvo el sueño de dedicarse al volante, tal como su padre lo hizo durante 40 años.

"Él se metió a lavar tráileres, a hacer mandados y ya le dijo a Tito Sánchez, ahí trabajábamos en Transportes Saga, y quería salir adelante. Él quería ser trailero", refirió.

En este momento nadie se explica cómo ocurrió el accidente frente a la colonia Lomas de San Francisco, pues el muchacho acababa de empezar su jornada y conocía perfectamente el trayecto.

Pese a los riesgos que enfrentan a diario los traileros, Edgar Francisco nunca había tenido ningún percance, además de que era cuidadoso al desempeñar su labor.

"Tenía ganas de salir adelante. Aprendió rápido. Anduvimos en sierras; anduvimos trabajando de Monterrey hasta Ensenada, Baja California y nunca tuvo un accidente… jamás", reiteró el compañero.

Aunque el trabajador del volante tenía una hermana, ahora su señora madre ha quedado sola, pues él representaba el apoyo económico.

La familia y conocidos de Edgar saben que quienes se dedican al transporte son solidarios, por lo que se espera se acerquen a la señora.

Los restos de Díaz Garza son velados desde la tarde del miércoles en una funeraria cercana a La Alameda, en Monterrey, y este jueves serán sepultados en el panteón Santa Catalina, en Santa Catarina, Nuevo León.

Agustín Martínez