21 de julio de 2014 / 05:31 p.m.

Guadalupe.-Eran las 11:20 horas de este lunes cuando arribó la unidad con el servicio de velación; el lugar, la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, donde afuera ya se encontraba un grupo de familiares de Melany Viridiana Gómez Ramón, pues el cuerpo de la menor sería velado en dicho tempo católico.

 

Poco a pocos comenzaron a llegar los más cercanos a Melany, por ejemplo su abuelito, quien tras la noticia de la muerte de su nieta viajó desde Querétaro.

 

"Rápido me vine a la tres de la tarde de Querétaro, mi hija al rato viene; en Tamaulipas hay mucha inseguridad, aquí en Nuevo León sí hay seguridad", expresó.

 

Pero no sólo él estaba en el sitio ubicado en el centro el lugar, sino otros familiares quienes pidieron justicia a las autoridades.

 

"Terrible porque le pasó a ella, le pudo haber pasado a cualquiera de mis sobrinas, queremos que pague el culpable, esto no se puede quedar así", manifestó Esmeralda Martínez.

 

Mientras que afuera del templo fue colocada una manta con un mensaje para la pequeña.

 

"Desde aquí hijita te mando mi bendición. Sé que el cielo ganó un ángel, pero nos quedamos con tus abrazos, tus besos y tu sonrisa. Siempre estarás en mi mente y en mi corazón. Te amo mi niña hermosa", decía.

 

Afuera se encontraban grupos de matachines esperando la llegada del cuerpo de Melany, pues su padre es danzante, por lo que sus compañeros se solidarizaron y los acompañaron en su dolor.

 

"Somos de parte del Colegio de Juan Pablo ll venimos a acompañar al papá de la niña y somos amigo de la danza a la que él pertenece, al señor de la expiración; la verdad h a sido muy difícil sabemos que ya está en los brazos de Dios, queremos que se haga justicia y que se dé con los responsables de esto", comentó Javier Garza.

 

Alrededor de las 13:00 horas llegaron los padres de Melany, notablemente consternados ingresaron a la iglesia donde saludaron a familiares quienes les dieron el pésame, posteriormente Mario Gómez, salió y dio una breve entrevista a los medios de comunicación donde agradeció el apoyo, recordó a su hija y pidió justicia.

 

"Era una niña muy noble, respetable muy madura, muy obediente, no era una niña traviesa, yo no entiendo por qué nos pasó esto… espero que esto no se quede así", manifestó.

 

"Agradezco de todo corazón el apoyo y también del gobierno de Nuevo León", añadió.

 

Minutos después se despidió para recibir el cuerpo de su única hija que llegaba procedente de Tamulipas, entre el sonido de los matachines y un inmenso dolor, bajaron el féretro blanco y se dirigieron a la iglesia, donde el sacerdote Jaime Correa recibió el cuerpo.

 

Liliana, madre de Melany y familiares abrazaban el ataúd pues no podía creer lo que estaban viviendo.

 

"Te amo mi hija, te amo bebé", decía entre llanto.

 

Flores, veladoras y fotografías se encontraban frente al altar y finalmente fue colocado el féretro con los restos de la menor de siete años.

 

Durante tres horas, los presentes estuvieron haciendo oración, grupos de matachines danzaban y también un coro participaba en parte de la despedida de Melany.

Decenas de personas daban el pésame a la familia, compañeros de escuela de la menor quien concluyó el segundo año de primaria; primos y de más conocidos, algunos de ellos se trasladaron en camiones desde el municipio de Juárez, donde la fallecida tenía su domicilio.

 

Finalmente alrededor de las 16:00 horas inició la misa de cuerpo presente y aunque se había informado que sería oficiada por el Arzobispo de Monterrey, de último momento canceló y acudió el sacerdote Marcelo Varela.

 

Descanse en paz, Melany Viridiana Gómez Ramón.

 

FOTO: Especial

FOTO: Raúl Palacios

MARILÚ OVIEDO