1 de enero de 2014 / 06:06 p.m.

Monterrey.- Hay tradiciones que no mueren en el año nuevo: la desvelada, la cruda realidad del amanecer… y un rico menudo que cura todas las molestias que nos dejan los excesos de la noche anterior.

Este 2014 no fue la excepción. Los trasnochadores amanecieron frente a un plato humeante de este delicioso platillo muy mexicano, para recuperar fuerzas, calmar el hambre y en algunos casos, literalmente resucitar.

El primero de enero la venta de menudo aumento en  un 300 por ciento, cuenta Joaquín de la Rosa, encargado de la Paloma. Ellos abren desde las seis de la mañana, para recibir a los primeros trasnochadores, pero a lo largo del día, llegan desde parranderos irredentos, hasta familias que buscan almorzar algo rico.

No hay receta mágica, simplemente es el natural efecto del platillo, que se vende todo el año, pero no como en estas fechas.

Habrá quienes ni siquiera tuvieron fuerza para salir de sus casas, tras la desvelada del año nuevo, pero seguramente, ahí en casita, también encontraron un rico menudo, que los salvó de sus penas.

Francisco Zúñiga