MARCELA PERALES
21 de septiembre de 2016 / 07:30 a.m.

MONTERREY.- Esta semana conocimos la historia de José Luis y la de su hermana quien también es víctima de bullying. Pero, ¿Cómo afectan las agresiones a un menor de edad, qué los lleva a tomar malas decisiones? Las señales pueden estar más cerca de lo que se cree. Especialistas lo explican.

“Los primeros que se dan cuenta que al niño le pasa algo son los maestros, más que los papás”.

A decir de especialistas, el primer filtro de detección está en las escuelas. Son los maestros los primeros que deben impedir una situación de acoso escolar.

Si bien, esto no funciona como debería, los expertos señalan algunos puntos para que los padres de familia sepan cuando su hijo está siendo víctima de bullying, cuando comienzan pensamientos suicidas y cuando es el agresor.

Empezando por la primera.

“Su autoestima disminuye, siente que no tiene valor y si los demás lo maltratan siente que es porque él se lo merece”.

“Dolores de cabeza, insomnio, dolores estomacales y en algunos casos extremos llegan a tener fobia escolar”.

Esto es lo más común que sucede en quien sufre acoso escolar.

La situación puede empeorar y pasar a pensamientos suicidas.

Guillermo Rocha, psicólogo y especialista en emergencias suicidas explica que la primer señal son los comentarios y autolesiones en partes no visibles.

“Los menores se empiezan a cortar, se empiezan a lastimar y pasan por temporadas largas lastimándose hasta que llegan intentar acabar totalmente con su vida”

“Lo vemos agresivos o más tristes, generalmente va por el lado de la agresividad, empiezan a mandar mensajes de cuando yo no esté se van a dar cuenta o un día me van a valorar o ya no les voy a causar tanta molestia o un día van a descansar de mi”.

Ambos casos deben ser detectados por los padres para evitar consecuencias, o tragedias.

Pero otra recomendación es no ignorar cuando el menor es el agresor.

“Es un niño que no respeta, es un niño que no respeta los limites, que no respeta a mayores, pero tenemos que entender que esas conductas son aprendidas, de alguien las aprendió"

Conocer las señales de alerta y brindar una atención inmediata es el método de prevención más efectivo.

Aunque si la situación no fue detectada a tiempo, la denuncia ante las autoridades es indispensable.

“Que no se quedaran callados, que dijeran todo lo que les pasa y que no se quedaran callados”

María perdió a su hermano y envía este mensaje a quienes por temor no quieren denunciar o para aquellos padres que se sienten exentos de vivir una situación similar.