FRANCISCO ZÚÑIGA
1 de julio de 2016 / 08:52 a.m.

Monterrey.- Las conexiones ilegales o "changuitos" le cuestan millones de pesos a la Comisión Federal de Electricidad, al grado de que tan sólo en los primeros cinco meses del año, se recuperaron 168 millones de pesos por ese concepto.

Laura Herrera, vocera de la Paraestatal, explicó que con el programa “Ciclo Limpio” se detectan irregularidades en el consumo, tras lo cual se revisan instalaciones para comprobar que realmente se redujo el consumo, o que existe un artefacto ahorrador ilegal.

“En un periodo determinado, se detecta en base al historial de consumos cuándo se vio una disminución significativa en el consumo”, dijo la vocera.

Básicamente el programa consiste en detectar a través de reducciones de consumo ilógico, alguna trampa o mala instalación.
De esa manera, de enero a mayo, se ha detectado:
6 mil 402 casos irregulares.

Se recuperaron 68 millones de Kilowatts hora, que equivalen a 168 millones de pesos.

Los municipios donde más casos se dieron son Monterrey, Juárez y Escobedo, pero en todos los hay.

“Estos operativos son permanentes de la CFE, ya tenemos años haciéndolo, desde el 2012 le denominamos “Ciclo Limpio” para hacer más eficiente el proceso de las revisiones, pero los operativos se hacen a nivel nacional”, dijo Laura Herrera.

Laura Herrera aseguró que los usuarios con este problema tienen la oportunidad de demostrar si existió otro factor que provocó el problema, o bien, probar que dentro del historial hubo un lapso de menor consumo. De otra manera, se les busca facilidades o créditos bancarios para que pague.

Problema aparte, son los predios irregulares que se "cuelgan" de la electricidad.

“Digamos que la energía que ellos llegan a consumir no es muy significativa, sin embargo sí estamos conscientes y estamos en pláticas con las autoridades tanto estatales como municipales para ver la manera de cómo resolverlo en el sentido de regularización de servicios”, comentó.

La vocera aclaró que en muy pocos casos llegan a la vía penal, pues en general los usuarios aceptan la regularización y se llegan a acuerdos para volver a tener el servicio.