MARCELA PERALES
19 de abril de 2017 / 08:12 a.m.

MONTERREY.- Damián nació siendo niña y desde que tuvo uso de razón no estaba conforme con ser mujer, aunque comoquiera intentaba llevar una vida normal, en la que nunca imaginó que sería discriminado hasta en lo laboral.

“Desde que estaba yo en la primaria, en la secundaria, me acuerdo muy bien que no me gustaban las cosas que normalmente dicen que son de mujer, no me sentía a gusto con mi cuerpo. Empiezo yo a notar que mis pechos me empiezan a incomodar mucho, a tal grado de que me empiezo a vendar, camisas más aguadas, a caminar más encorvado, yo no sabía exactamente que era una persona transexual o transgénero”.

La discriminación laboral se manifiesta de muchas maneras aquí en el Estado. Entra la religión, las creencias, la moda, la preferencia sexual, la identidad de género. Precisamente de esta última fue víctima Damián, quien nos comparte su historia.

“Me corrieron después de que yo cambié mi identidad, cuando yo pido que cambien mi nómina, mi RFC, como que empiezan las trabas en la misma empresa.Me dijeron de un recorte de personal, yo era un personal sindicalizado y no tenía coherencia, intentaba hablar en el sindicato y no me recibían, me decían que era por faltas, conflictos, cosas que no es cierto, fueron cosas inventadas”, contó.

Al verse desempleado, Damián interpuso un amparo, pero las autoridades también discriminaron su caso.

En Nuevo León parece que la Ley está solo en papel.

El artículo 3 de la Ley Federal del Trabajo indica que no podrán establecerse condiciones que impliquen discriminación entre los trabajadores por motivo de origen étnico o nacional, género, edad, discapacidad, condición social, condiciones de salud, religión, condición migratoria, opiniones, preferencias sexuales, estado civil o cualquier otro que atente contra la dignidad humana.

Algo que según especialistas, se intenta cumplir, pero el éxito no se alcanza en su totalidad.

La autoridad justifica la falta de nuevas reformas, los especialistas la petición de las empresas, pero los afectados aseguran que basta ser humano para comprender las diferentes condiciones.