30 de abril de 2014 / 09:44 p.m.

La señora Agustina García Encinia tiene más de 60 nietos, unos 100 bisnietos y 50 tataranietos. Enviudó hace unos 35 años y hasta no hace mucho tiempo aún realizaba labores del hogar.

Monterrey.- En Nuevo León habitan decenas de personas que superan el siglo de vida, pero probablemente sólo hay una que se encuentra en el grupo de los supercentenarios, es decir, que rebasan los 110 años de edad.

Se trata de la señora Agustina García Encinia, quien el próximo 28 de mayo cumplirá 117 años.

Madre de 13 hijos, de los que le sobreviven 8, García Encinia nació en 1897 en el rancho El Charco, municipio de Zaragoza, Nuevo León.

Su niñez y juventud fueron difíciles, en medio de la constante crisis económica, las sequías y el asedio de los movimientos revolucionarios.

Relata que a ella y a sus hermanos sus padres los protegían del "enemigo", mientras la vida apenas comenzaba.

"Mi mamá nos decía: córranle, que ahí viene el enemigo. Nos escondíamos entre la hierba, los matorrales, y salíamos todos rasguñados por las espinas", dijo.

De joven, aún soltera, gustaba de ir a los bailes a comunidades cercanas, donde las fiestas eran sanas, amenas y duraban hasta el amanecer.

"Me acuerdo que nos íbamos a los bailes antes de que anocheciera. Ya rayaba el sol en la mañana y todavía se miraba la polvareda donde seguíamos bailando", explicó.

Después de vivir en diferentes sitios del sur del estado y en Tamaulipas, la mujer habita con una de sus hijas en la colonia Fomerrey 1, en Monterrey.

Tiene más de 60 nietos, unos 100 bisnietos y 50 tataranietos. Enviudó hace unos 35 años y hasta no hace mucho tiempo aún realizaba labores del hogar. Sus seres queridos se sienten felices y orgullosos de su compañía.

"Estamos muy contentos y esperando para hacerle una merienda, una comidita el próximo 28 de mayo… están todos invitados", comentó Manuela Moreno, hija de Doña Agustina.

La mañana del miércoles acudió personal del INAPAM (Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores) para regalarle un pastel y una silla de ruedas.

La delegada de dicha institución en el estado, Sonia González Quintana, dijo que se mantendrán muy cerca y al pendiente de las necesidades de la supercentenaria.

Doña Agustina y su familia agradecieron el gesto de las autoridades, que además le llevaron un trío que entonó emotivas melodías.

Agustín Martínez