MARCELA PERALES
10 de enero de 2017 / 07:30 a.m.

MONTERREY.- No cualquiera puede ser donador.

Ser candidato para donar muestras de esperma no quiere decir que éstas puedan ser utilizadas, porque primero la persona deberá pasar por una serie de pruebas psicológicas.

El Instituto para el Estudio de la Concepción Humana prepara psicológicamente al donador para que sepa que no es lo mismo donar esperma que ser un padre de familia.

Lo anterior, una vez que deja sus muestras, el donador firma un contrato que lo compromete a no preguntar para quién o quiénes fueron sus muestras.

El donador tampoco sabrá si realmente se realizó una concepción.
Sin embargo, la posibilidad de encuentros es estadísticamente imposible, pues con una muestra sólo se tienen permitidas hasta cuatro concepciones por cada 100 mil habitantes.

Con esto, se mantiene la probabilidad del 0.0001 por ciento de un encuentro consanguíneo o familiar al paso de los años, y actualmente no existen casos documentados en México ni en Estados Unidos.

El IECH realizó una investigación en el caso de las mujeres donadoras de óvulos.

El 80 por ciento no se arrepiente de haber donado, aunque sí quisieran saber si se logró la concepción, y el 20 por ciento restante dijo sentirse neutral.