28 de abril de 2014 / 01:43 p.m.

Monterrey.- “Me llamo Alán Oziel Sánchez Vélez, tengo 19 años, ahorita estoy en el deporte, estoy en futbol y atletismo, vivo en García, Nuevo León”

“Yo, soy Carlos Vázquez Carrillo, tengo 24 años de edad, soy originario de Torreón Coahuila, a la edad de dos años mis padres deciden emigrar aquí en Monterrey, y yo crecí en Monterrey, así que soy  regio de nacimiento”

Desde niños la vida les brindó una segunda oportunidad. Un accidente marcó la historia de Oziel y de Charly; dos guerreros de acero.

- ¿Qué fue lo que te ocurrió Oziel?

A los cinco años se me cayó una barda, se me atoró mi pierna en el block, me caí, me los traje y me cayó la barda en la pierna, se me fue gangrenando muy rápido, me llegó a la rodilla y me tuvieron que amputar arriba de la rodilla.

- ¿Qué fue lo que te pasó Charly?

"A la edad de 12 años, mi mamá nos llevaba cada año a visitar a la familia allá en Torreón, Coahuila, llegó un ex esposo de mi tía a ver a su hijo, pero llegó en una motocicleta, nos invitó a darnos una vuelta".

"Nos subimos, éramos cuatro en la moto y de la velocidad que llevaba ésta persona, ya cuando acordó tenía a una muchacha enfrente, entonces ya no pudo sacarle la vuelta".

"Yo y mi tío nos fuimos  contra un camión que estacionado, no tenía llantas, estaba descompuesto. En el área de la polvera fue el impacto, donde mi pierna entró y esa polvera hizo como una cuchilla, me amputó totalmente la pierna izquierda".

No hubo tiempo para lamentos, mostraron fortaleza y valentía ante la mirada de asombros de familia, amigos y desconocidos.

“Mi papá juntaba a mis tíos, a mis padrinos y me llevaba a un campo de fútbol, los domingos que descansaban y nos llevaba a jugar, a patear o andar en bicis, en patines, también sé andar en patineta, ahorita hago deporte, hago lo que me gusta, salgo con amigos, una vida normal” narró Oziel.

“A la semana de salir del hospital me andaba moviendo con una silla, al mes ya me andaba subiendo en una bicicleta, siempre mi sueño era jugar, meter un gol, tener un equipo, jugar con un equipo con un árbitro y una afición. La verdad nosotros también soñamos con ser jugadores”

“La única posición donde me daban la oportunidad era en la portería, me metí de portero sin muletas sin pierna, y la verdad también le saqué mucho sabor, me llegué a ganar trofeos de menos goleados” dijo Charly.

Con solo una pierna -apoyados en muletas- defienden los colores de la UANL; son bicampeones invictos del torneo; y tienen la base de la Selección Mexicana de Fútbol para Amputados.

“Ver las historias de ellos y si te conmueve mucho pero ya estando en el campo son otra cosa, se olvidan de todo, son gente normal, dan su máximo esfuerzo y su problema lo dejan a un lado” agregó el director técnico de Tigres amputados, Guillermo Almaguer Villanueva.

Ellos utilizan prótesis en una de sus piernas, por cierto, la de Oziel es la más desgastada, por falta de recursos no ha comprado una nueva. Le faltan 11 mil pesos.

Como mensaje final dedican unas cuantas palabras:

“Por algo estamos en este mundo y hay que hacer muy buenas cosas, algo muy productivo para toda la sociedad

“Que vean que bonita es la vida, creo que es la mejor vida que he tenido sin una pierna que a lo mejor hubiera tenido con dos piernas”

José Plata