MARCELA PERALES
8 de agosto de 2017 / 08:40 a.m.

MONTERREY.- Zuly tenía 16 años y su novio 18, cuando decidieron juntarse y ella resultó embarazada.

Ahora tienen un hijo de casi dos hijos y una bebé que viene en camino.

“Yo me junté con ella desde los 15 años, me la robé. Por ahí del año se embarazó y tuvimos a mi niño que tiene ahorita un año siete meses y ahí viene la niña”, señaló el ahora padre de familia.
Ella, asegura que en su comunidad el matrimonio entre adolescentes es normal, así como los embarazos a temprana edad.

“Aquí lo ven normal porque todos acostumbran a hacer eso, no esperarse hasta que sean mayores de edad para casarse, siempre se van antes”.

La historia de Zully y Luis es una de las miles que todavía existen en Nuevo León, un Estado de crecimiento que alberga también a familias que ven normal el matrimonio infantil y el embarazo precoz, una de las problemáticas que lleva la unión entre dos menores.

“Tiene mucho que ver con la pobreza, con la desigualdad de género, con la discriminación y la falta de oportunidades. En las comunidades más vulnerables, donde se une la pobreza se da muchísimo más los embarazos a temprana edad”, explicó Ludivina Lozano, Presidenta de la Asociación Vida con Calidad.

Hoy Luis tiene 20 años y Zully 17, tienen un hijo de dos y otra bebé en camino.

Viven en la zona de La Cieneguilla, en el municipio de Santiago. Aquí las familias acostumbran que sus hijos se junten en la adolescencia, se casen y tengan hijos de manera prematura.

“Le dices a la chava que si se quiere ir contigo a tu casa y ya ella dice si sí o si no y se va, ya luego vas y pides permiso con la mamá. No llegan ni a los 15, 14 años cuando se las roban de volada, no pasan de secundaria porque ya están juntos”, dijo el orgulloso padre.

La diputada Karina Barrón explicó que su iniciativa obedeció también a los embarazos a temprana edad, por los riesgos que estos implican.

“Y empieza un circulo porque no nada más es el tema de los embarazos, de las enfermedades que puedan contraer, del peligro que hay en un embarazo de alto riesgo, no nada más tiene riesgo el bebé, sino también la mamá que es menor de edad”

En marzo de este año la Diputada Independiente Karina Barrón presentó una iniciativa de Ley para reformar el Código Civil y eliminar las dispensas que permiten el matrimonio infantil en el Estado.

Con esto, se obedecería al artículo 45 de la Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, que indica que las leyes federales y de las entidades federativas, establecerán como edad mínima para contraer matrimonio los 18 años.

Con esto, también se reduciría el número de embarazos precoces en la Entidad, el cual asciende a los 66,568 en los últimos 10 años. Cifra, que mantiene a Nuevo León en el primer lugar nacional en cuanto a embarazos adolescentes.

mmr