REDACCIÓN
3 de diciembre de 2015 / 06:22 a.m.

Monterrey.- La mujer que el pasado mes de septiembre asesinó a cuchilladas a sus dos hijas y lesionó a su hijo, en su domicilio de la colonia Rincón de Cumbres, en Monterrey, ganó un amparo para efectos y la Procuraduría de Justicia tendrán que volver a iniciar el juicio en su contra.

Andrómeda Elisa Cordero Flores logró la protección de la justicia federal en un juicio de garantías que promovió ante el juez primero de distrito en materia penal.

Al analizar la promoción que hicieron los abogados de la presunta homicida, el juzgador de la federación resolvió que al momento de la audiencia de la imputación, Andrómeda Elisa se encontraba bajo los efectos de las pastillas psicotrópicas que había ingerido.

Advirtió que por esa situación, en esa ocasión, Cordero Flores no alcanzó a percibir con exactitud la imputación que le hizo el agente del Ministerio Público por los delitos de doble homicidio calificado y homicidio en grado de tentativa.

Por lo que ordenó al representante social volver a realizar la imputación en contra de la mujer que se encuentra recluida en el penal del Topo Chico, en donde, presuntamente, los expertos en psicología confirmaron que se encuentra orientada en tiempo y espacio.

Trascendió que con esa determinación, la carpeta judicial que integra la Procuraduría, prácticamente, queda en ceros y todas las diligencias que ya se habían realizado tendrán que volver a realizarse.

La fecha para el desahogo de la audiencia de imputación deberá programarse hasta que cause ejecutoria la resolución del juez federal, es decir, cuando concluyan los 10 días de plazo hábiles que tienen las partes para conformarse o solicitar la revisión de la misma.

Fue el pasado 7 de septiembre, cuando Elisa Andrómeda Cordero asesinó a sus hijas Laisha Campos Cordero y Keyla Elizabeth, de 4 meses y 2 años; y dejó lesionado a su niño Jesús Sait, de 6 años.