9 de septiembre de 2014 / 05:06 p.m.

MONTERREY.- María de la Luz Alonso no teme por su vida al cuidar de tigres, leones, panteras y jaguares del Barley Circus. Lleva cinco años conviviendo con ellos y 27 de estar en los circos. 

Es originaria del Distrito Federal, vivió allá la mitad de su vida, antes de casarse con un domador de animales. Su vida cambió completamente pues se vio obligada a  dejar su hogar y aventurarse a viajar por todo México en una casa rodante para acompañar a su esposo en los espectáculos. 

Inició como ayudante, pero pasados los años se volvió experta en tratar a los felinos. Ahora es la encargada de darles de comer, sacarlos a caminar, limpiar sus jaulas y ayudar durante las presentaciones en las que ellos actúan.

"En mi vida me había yo imaginado tocar un tigre, un chango, un animalito así, no, solamente los había visto en los zoológicos, pero ahora estoy enamorada de ellos", relata.

Durante el tiempo que ha trabajado en los circos, asegura que no le ha tocado presenciar maltrato a los animales.

"Aquí se les trata muy bien, mentira de que se les maltrata, que se les golpee, no es cierto, por ejemplo los felinos en los ensayos es con carne, nada de pegarles, ni a los changos; a ningún animal se le maltrata, todo es a base de premios", asegura.

La violencia hacia las especies en estos lugares es la razón por la que el municipio de Monterrey anunció el pasado mes de junio que realizaría una propuesta ante el Cabildo a fin de efectuar una consulta ciudadana para prohibir el establecimiento de circos con animales en la ciudad.

A nivel estatal desde el mes de abril, activistas entregaron al Congreso la iniciativa de Ley de Protección y Bienestar Animal para la Sustentabilidad del Estado, que contempla la prohibición del maltrato de animales en corridas de toros y circos y que los actuales centros antirrábicos se conviertan en Centros de Atención e Información donde se esterilicen a perros y gatos a fin de evitar su reproducción. Ninguno de los planteamientos ha prosperado.

"La verdad yo no estoy de acuerdo (prohibir circos con animales) porque para empezar, ¿dónde van a poner a los animales? los animales están acostumbrados a que se les alimente, se les cuide.

Mucha gente dice 'es que merecen estar en libertad' pero son animales que irían a la muerte segura, porque no saben cazar, están acostumbrados a los humanos, a que se les dé agua, se les bañe, se les dé la comida, creo que en libertad ellos no van a poder", dice la cuidadora.

¿MEJOR EN EL CIRCO?

María asegura que los el circo es el verdadero hábitat de los animales, por lo que es mejor que dejarlos en libertad, aún y cuando éstos pasen horas encerrados entre los barrotes. 

"Dentro de una jaula están bien, porque se sienten protegidos y es la casa de ellos, cada jaula es su casa por así decirlo y nos damos cuenta porque cuando salen a trabajar y entran, ya cada uno busca su jaula, ya saben dónde viven".

Los felinos solamente salen de sus cajas cuando hay tiempo de estar en la jaula más grande, ocupada por las jirafas; y durante las funciones, pues requieren un espacio mayor para la presentación de sus espectáculos.

La dinámica es similar con el resto de las especies que se encuentran en cautiverio o amarradas. Óscar Barrera se pronunció en contra del maltrato animal, pero asegura que en Barley Circus, las formas de enseñar han cambiado, pues pasó de haber domadores a 'entrenadores' o 'educadores', que a diferencia de los primeros, no utilizan la violencia en ningún momento.

"Anteriormente sí había el maltrato a los animales, antes eran domadores, antes era golpes, ahora no, ahora se les entrena, se les educa de una manera a base de premios. Yo le digo a la gente, cuando yo estudiaba en la primara pues era clásico que en Primero la maestra con una varita nos daba los trancazos en las palmas de las manos, en Segundo me tocó un profesor que de plano se quitaba el cinto y nos agarraba a cinturonazos en las pompas; en Tercero la del pellizco y jalón de patillas y así sucesivamente. Ahora en la actualidad dime tú ¿qué maestro hace eso?”.

“Aquí cuando los animales recién se empiezan a entrenar, se les da el premio con carne roja. Si el tigre está cachorrito, lo enseñas a que se suba a un banco, que se siente, y le das en un tipo gancho sin pico con unas pincitas se le entrega (la carne), después de que se subió, sentó, hizo lo que le estás enseñando, se le da el premio", relata.

MÁS ALLÁ DE LOS ANIMALES

Óscar Barrera, promotor del circo, asegura que de aprobarse las leyes que prohíben los espectáculos con animales en los circos, se estaría afectando a cerca de cuatro mil personas, pues en México operan alrededor de 400 donde trabajan en promedio 100 personas, el mismas que podrían perder su trabajo.

En Barley Circus trabaja un total de 140 personas entre artistas y empleados, el 40% de ellas acumplen funciones directamente con los animales, por lo que en este caso, quedar sin empleo sería inminente.

"Nuestras autoridades deben hacer conciencia de todo lo que pueden perjudicar, ellos nada más se sientan y se atreven a hacer una ley, pero yo le preguntaría a cualquiera de ellos: ¿saben cuál es el proceso del maltrato que dicen ellos a los animales? Muchos dicen que porque no están en su hábitat natural, pero sí están porque aquí crecieron, si nosotros mandamos a un tigre en el hábitat que ellos dicen, son presa fácil de quien sea porque su habitan es el circo, nacieron y crecieron aquí".

Óscar asegura que en los circos se están preocupando por el tema,  y desde hace años mantienen comunicación constante con todo el gremio para ponerse al día sobre cómo hacer mejor las cosas y con ello evitar posibles multas.

Advirtió que en efecto hay circos en los que se sigue trabajando con el que parece ser un esquema 'viejo' basado en los golpes para que los animales obedezcan, pero ellos son sancionados debidamente en base a las reglamentaciones ya existentes.

 

DESINFORMACIÓN SOBRE EL TEMA

Para Óscar que ha trabajado 25 años en distintos circos como el Atayde Hermanos y Hermanos Gasca, las autoridades de cualquier orden de gobierno que pretendan implementar una medida prohibitoria como la que se analiza en el Congreso de Nuevo León, deberían antes informarse debidamente de lo que ocurre al interior de cada uno de los circos y entonces asentar procedimietos y normas a cumplir en estos espectáculos, no simplemente prohibir.

"¿Por qué no se preocupan por sacar un censo sobre esto?, que los legisladores precisen los motivos de la prohibición y que estudien si todos los circos deberían acatarlo".

Asegura que el público ha disfrutado de shows con animales desde hace más de 250 años en que se inició el movimiento circense, por lo que seguirán demandándolos en el mercado.

Para el promotor del Barley Circus la protagonista de la discusión entre defensores de animales, legisladores y circos, es la ignorancia, pues asegura que la mayoría de las personas que se oponen a que estos lugares ofrezcan espectáculos con animales, ni siquiera conocen a fondo, además señala que existen otros problemas en el país más importantes por los que se debería legislar, antes que prohibir los circos con animales.

"Hay mucha, y lo digo con todo respeto, mucha ignorancia de parte de los diputados, si tú vas y le preguntas a uno de los que está tratando de subir esa ley por qué van a prohibirlos, sólo dicen 'por el maltrato', pero yo les preguntó ¿cuál es el maltrato para ustedes a los animales? Y no saben qué decirte, lo ignoran completamente.

"Hay líderes de activistas que igual, te sientas a platicar con ellos y están en contra del maltrato a los animales, pero cómo es posible que estén a favor del desempleo, es decir, hay cosas mucho más importantes en los cuales estos representantes nuestros en las que ellos se deben ocupar y meter al 100 por ciento, que estar checando esto".

FOTO Y TEXTO: ADRIANA DÁVILA