DANIELA MENDOZA LUNA | MILENIO DIGITAL
23 de julio de 2015 / 09:35 p.m.

Monterrey.-  Al menos nueve adolescentes iniciarán este semestre su vida universitaria sin pagar un solo peso. Ingresan a diversas preparatorias de la Universidad Autónoma de Nuevo León con un amparo bajo el brazo que les garantiza que, tal como lo dice la Constitución, su preparación será gratuita.

En uno de los casos, el amparo está resuelto de fondo; en el resto, es una suspensión definitiva que habrá de resolverse en los próximos meses, y todo ello gracias a la convicción y el trabajo de cinco jóvenes menores de 30 años.

Motivados por los mismos conflictos que tuvieron para continuar su preparación, este pequeño grupo llamado Educación para Todos, sólo tiene un egresado entre sus filas, el resto sigue estudiando y trabajando para costearse los estudios y apoyar a sus familias.

"Nosotros sabemos lo difícil que es querer estudiar y tener que trabajar, ponerle pausa a la escuela, hacer las dos cosas, y queremos facilitarle este proceso a los que vienen detrás de nosotros; además, es lo justo, es lo que dice la ley", señala Héctor González, quien dirige este compacto grupo y es además el artífice del primer amparo ganado.

González, quien apenas cumplió 25 años y en diciembre por fin culminará sus estudios de Derecho, señala que obtuvo el empuje para comenzar esta cruzada gracias a una conferencia del ahora gobernador de Antioquía en Colombia, Sergio Fajardo, quien apostó todo su enfoque de gobierno a la educación, a pesar de los problemas de narcotráfico y guerrilla que azotaban el estado que administraba.

Dice que al principio todos "lo batearon", organizaciones de la sociedad civil y partidos políticos, que le dijeron que era imposible hacer lo que buscaban, ampararse contra las cuotas escolares de la UANL.

Posteriormente, la Asamblea Estudiantil de la UANL y la organización Únete Pueblo les tendieron la mano y así comenzaron a trabajar, básicamente sólo les asesoran y les "prestan manos" para sus eventos.

Primero intentaron ampararse contra las cuotas a nivel licenciatura, y aunque no tuvieron un resultado inmediato, actualmente el caso se dirime en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, no ha sido desechado y tiene posibilidades de ir escalando.

Pero en el caso de la preparatoria, al ser los quejosos menores de edad y ven conculcados su derechos primordiales como la educación, los juzgados de distrito han tomado otra postura, les han favorecido en el primer amparo y han otorgado la suspensión definitiva en otros ocho.

Los beneficiados han sido captados por conocidos, amigos e incluso en las redes sociales, sin embargo el movimiento no había adquirido tanta fuerza hasta que este mes de mayo obtuvieron la suspensión definitiva en el resto de los casos.

Estos chicos incitarán el semestre sin pagar y cuando se dé la sentencia definitiva podrán acceder al resto de los niveles educativos del mismo modo.

El grupo Educación para Todos no cobra por este trámite y solamente piden una aportación de 300 pesos para poder sufragar el costo de las copias fotostáticas y algunas vueltas a los juzgados.

Debido a ello, sólo podrán apoyar a un número reducido de personas, en total, 50 alumnos.

Héctor considera que las autoridades de la Máxima Casa de Estudios han sido omisas en el cumplimiento de la Constitución, y si bien se les otorgó un holgado plazo para que otorgaran la educación media superior de modo gratuito, no han estado haciendo ningún descuento o disminuido los costos.

"A partir de la reforma que fue en 2012, ha subido los subsidios a casi un 25 por ciento más de lo que estaban recibiendo, además que la Universidad no ha tenido problemas reales económicos", dijo.

Señaló que existe la creencia de que la UANL se mantiene en base a cuotas, cuando esto no es cierto, porque tanto las aportaciones federales, como estatales, les otorgan suficiente recursos, además de las que obtiene por otros medios como la renta del estadio Universitario, entre otros productos que vende.

Dice que aunque exista un transitorio que les dé plazo hasta el 2022 para no cobrar cuotas, los legisladores pasaron por alto el hecho de que la educación es un derecho social, sobre todo cuando se trata de menores edad, y es por ello que los amparos que han promovido han tenido y seguirán teniendo éxito.