FRANCISCO ZÚÑIGA
4 de febrero de 2016 / 06:16 a.m.

Monterrey.- El zika es más peligroso de lo que parece, porque aunque los síntomas de la enfermedad son relativamente menores al dengue o el chinkungunya, las secuelas a futuro pueden incluir atrofia muscular degenerativa, o microcefalia, y hasta el momento no hay ninguna vacuna que pueda prevenirla.

Juan Ignacio Arredondo Jiménez, investigador de la Facultad de Biología de la Universidad Autónoma de Nuevo León, advierte que existen evidencias de daños severos, como los 4 mil casos de microcefalia en la parte noreste de Brasil, cuando antes se daban apenas 200.

Sólo una de cada cinco personas que adquiere el virus presenta los síntomas de la enfermedad.

Se transmite por el piquete del mosquito aedes aegyptus, pero recientemente las autoridades de salud de Texas confirmaron varios contagios por contacto sexual.

Lamentablemente no hay una vacuna que permita prevenir la enfermedad.

El Vector que ocasiona el zika proviene de África, igual que todos los que en las últimas décadas han flagelado a la humanidad, y aunque recientemente se conoció, en realidad es muy antiguo, explica Arredondo Jiménez.

Puede producir daños en el feto, si la mujer embarazada lo contrae, pero tambien alguien sin ese factor, puede sufrir secuelas graves.

Sin embargo, aun se desconocen algunos efectos de esta enfermedad, por lo que lo recomendable es atacarla con prevención, y para ello algo tan simple como evitar todo deposito de agua, hasta el más mínimo, para evitar que se incube el mosquito aedes aegyptus que lo transmite.