MARCELA PERALES
21 de marzo de 2017 / 07:57 a.m.

MONTERREY.- Patricia descansaba en su casa cuando recibió la llamada de un hombre que le aseguraba tener secuestrada a su hija.

A cambio de su libertad le pedía una fuerte cantidad de dinero.

En efecto, Patricia tenía una hija con las mismas características, además, el hombre le habló por su nombre. Esta fue la razón por la que la madre de familia cayó en pánico y fue manipulada por el extorsionador.

“Me entra una llamada y me ponen en la línea, se oye una voz joven, una jovencita de 15, 16 años, donde gritaba mamá, mamá, me tienen secuestrada, me subieron a una camioneta, ven por mí, ven por mí. Lo que me sorprendió es que me hablaba por mi nombre"

“No sabía qué hacer, no podía ni textear porque me temblaban las manos, los dedos, yo padezco azúcar entonces te imaginas, yo me sentí fatal”.

Mayra López, psicóloga del Centro de Integración Ciudadana, señala que cuando las víctimas caen el juego del manipulador, tardan un tiempo en recobrar consciencia.

“Lo que suelen hacer es sentir mucho miedo, sentir mucha angustia y una dificultad para pensar o tomar decisiones".

Hace un año el Congreso del Estado aprobó tipificar el delito de extorsión en Nuevo León.

Con la reforma al Código Penal se complementaron el chantaje y la extorsión y se aumentaron las agravantes, pero no ha sido suficiente para que el delito disminuya, al contrario, sigue en aumento.

Durante enero y febrero de este año, se han presentado 124 denuncias del tipo. En el mismo período del 2016, la cifra fue de 111, por lo que incremento en el primer bimestre del año, es del 12.73 por ciento.

Del 2014 al 2016 se registró un aumento del 23 por ciento, con 377 casos denunciados en el 2014, 509 en el 2015 y 626 en el 2016.

Sin embargo, la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública, estima que el 98.4 por ciento de las extorsiones, no se denuncian.