18 de febrero de 2014 / 10:42 p.m.

Monterrey.- El pequeño Ángel ya se encuentra en el cielo. Desde allá cuidará de su familia y acompañará a sus amiguitos.

Mientras tanto, aquí en la tierra, sus seres queridos lloran su partida, sorpresiva y desastrosa.

El cuerpo del pequeño es velado en una funeraria de la colonia Valle de San Martín, a tan sólo tres cuadras de la casa de su abuela, y a cinco del lugar donde ocurrió la tragedia.

Ángel Uriel Nájera Villanueva, de 8 años de edad, cursaba el tercer grado en la escuela primaria "Fray Servando Teresa de Mier", en la colonia San Gabriel, en la zona de La Alianza.

Su maestra y algunos de sus compañeros acudieron a verlo por última vez al funeral, al igual que sus amiguitos donde radicaba.

Su tío Miguel Ángel Villanueva lo describió como niño alegre, inquieto y siempre sonriente. Recordó el momento en que un amigo le llamó para darle la fatal noticia la tarde del lunes.

Al ser entrevistado, Villanueva Silva pidió la intervención de las autoridades para que alguien se haga cargo de los gastos generados por ese acontecimiento.

Del mismo modo, pidió que se realice una investigación a fondo que permita conocer cómo y por qué ocurrieron los hechos que cobraron la vida de Nájera Villanueva.

Durante la entrevista conminó al dueño de los juegos mecánicos a acercarse a dialogar y resolver de alguna forma el problema, pues a pesar de todo no hay ningún tipo de rencor contra él.

"Fue un accidente. Son cosas de Dios y pues no guardamos ningún rencor contra nadie, pero sí es importante que no vuelva a ocurrir con otro niño", comentó el tío de la víctima.

El pequeño Angelito será sepultado la mañana de este miércoles en un panteón ubicado en Escobedo, a donde seguramente acudirán cientos de personas.

La tragedia que ahora enluta a un hogar de la colonia San Gabriel, y también de Fomerrey 24, donde el niño pasaba la mayor parte del tiempo con su abuelita, ocurrió alrededor de las 14:30 horas del lunes.

Fue en una feria ubicada en la avenida Camino Real y Casa del Obrero Mundial, en la colonia CROC, donde el menor recibió la descarga eléctrica.

Él intentaba sacar un balón de futbol que se había ido hacia la parte inferior de la plancha de los carritos chocones.

Por razones hasta ahora no aclaradas, algunos cables del mencionado mecanismo carecían de cubierta aislante, además de que estaban energizados.

A 24 horas del lamentable incidente, los juegos mecánicos estaban inhabilitados por medio de una suspensión municipal. En el lugar exacto donde quedó sin vida Angelito, sus seres queridos colocaron una veladora en su memoria.

AGUSTÍN MARTÍNEZ