1 de abril de 2014 / 11:06 p.m.

Monterrey.- Un devastador incendio terminó con las pocas pertenencias de una familia que se dedica a la venta de naranjas y tostadas para poder sobrevivir, quedando sólo con lo que tenían puesto, ya que toda la ropa y mobiliario de la casa que fue consumido por las llamas.

La humilde vivienda de Elena Lumbreras Peña, de 26 años de edad, dijo que probablemente un cortocircuito fue lo que ocasionó el siniestro que los dejó en la calle a ella y sus tres hijos. Francisco, de 11 años; José Manuel, de 8; y la pequeña Britany, de 6; en la manzana 8 Lote 27 de la calle Dibujantes, en su cruce con Herreros, de la colonia La Alianza.

Los pequeños cursan el primero, segundo y tercer grado de primaria en la escuela "Bicentenario de la República Mexicana", sin embargo saben que por algunos días no podrán acudir a clases porque no cuentan con los uniformes, tenis y demás material que requieren para seguir con sus estudios en la primaria.

Luego de que fuera difundido el hecho donde la familia perdiera el perdiera el patrimonio, la comunidad regiomontana se volcó en ayuda, pues los vecinos se solidarizaron para entregarle ropa, comida y otros más prestaron algunos colchones para que pasaran la noche.

Elementos de Protección Civil de Monterrey llegó para ayudar en las labores de retiro de escombro y para revisar las instalaciones eléctricas, ya que presuntamente varios de los vecinos de este sector se encuentran colgados de la energía eléctrica, y de esta manera prevenir los riesgos.

Personal de diversas instituciones, y también algunos funcionarios públicos, llegaron para prestar su apoyo a la familia con becas, despensa y material para levantar de nuevo su patrimonio, ya que perdieron hasta los juguetes de los pequeños.

La mañana de este martes, la escena era triste pues la familia amaneció sólo con lo que tenía puesto y los pequeños no contaban con alimentos para desayunar, sin embargo la solidaridad de los vecinos los hizo llevar algo de comida; cereal y leche para los pequeños.

Poco a poco, la comunidad comenzó a donar muebles, camas, láminas, barrotes y ropa, así como alimentos, despensa y hasta juguetes para los niños, llegando también algunos con vales despensa y dinero en efectivo para apoyar a la familia, la mayoría prefirió el anonimato solo entregaban los apoyos sobre todo para los niños.

Ahora solo piden a las autoridades, los apoyen para hacer los trámites en Fomerrey y poder regularizar su situación ya que están dispuestos a pagar por su patrimonio y que todo esté dentro de la legalidad.

ALBERTO VÁSQUEZ