Francisco Zúñiga
5 de abril de 2014 / 05:31 p.m.

Monterrey.- Todo lo que quieren los familiares de Martha Ericka Valdez Páez es justicia.

La joven, de apenas 32 años, falleció víctima de una presunta negligencia médica mientras era sometida a una liposucción en la clínica Nogalar, ubicada en San Nicolás, a manos del doctor Mario Chevería, quien para ocultar el hecho, ofreció dinero a la familia de la mujer.

"Nos dijo que él nos daba el certificado médico, le ofreció dinero a mi hermano y que paga la funeraria, que no hiciéramos escándalo, y él arreglaba todo", explicó Ramón Valdez Garza, tío de la Víctima.

Señaló que su sobrina estaba completamente sana, y por eso aceptó someterse a la operación, por cuestiones meramente estéticas.

Nunca pensó que la decisión le costaría la vida.

"Ella estabas bien no tenía ninguna enfermedad y no estaba tan gordita, pero le recomendaron a ese doctor, y pensó que iba a estar bien"

Para la familia de Martha Ericka, el día fue un calvario. Durante todo el día tuvieron que hacer trámites, esperar a que se realizara la autopsia para determinar la causa de la muerte y que se inicie la investigación.

Sin embargo, la sensación de injusticia no desaparece. Mientras la chica está en la morgue, muertas sus ilusiones y sus proyectos, el médico causante de su muerte sigue libre.

"Nosotros queremos que se haga justicia, porque no sabemos cuántas veces haya hecho lo mismo, cuántas personas puedan morir todavía por culpa, porque quizá otra gente sí se asustó y acepto el dinero que le ofrecía para callar" dijo Valdez Garza.

Al momento de la operación la joven estaba sola, y sólo le avisaron a la familia cuando había sucedido el deceso. Valdez Garza explicó que al hablar con el doctor Chevería, notaron las condiciones antihigiénicas en que trabajó.

"Andaba muy sucio con la bata llena de sangre, haga de cuenta era un carnicero"

Martha Ericka deja en la orfandad a dos niños, de 14 y 12 años de edad. Su familia quiere que la autoridad actúe y no permita que esta negligencia médica quedé impune, pues podría repetirse y cobrar otras víctimas.