IRAM OVIEDO
3 de febrero de 2016 / 06:24 a.m.

Monterrey.- Enojados, impotentes y en la incertidumbre, así es como se encuentran familiares de profesores que han fallecido, porque el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación en Nuevo León, no les ha otorgado el pago correspondiente al seguro de vida, que en 250 familias afectadas, suman al menos 34 millones de pesos que no "aparecen".

Por tal motivo, acudieron a protestar al edificio que se ubica en las calles Washington y Rayón, en el centro de Monterrey, acusando al secretario general, José Guadalupe Castillo y al encargado de los seguros, Marco Antonio Ramos.

De las palabras los ánimos se calentaron entre algunas personas, que se gritaban consignas.

Lo que reclaman los afectados es que desde hace años, les han rebajado 77 pesos por quincena por un seguro de vida a los maestros, valga la redundancia, de la aseguradora "Thona", misma que al parecer ya no existe, pero al morir uno de sus seres queridos, no les dan la indemnización que les corresponde a los deudos.

El encargado de los seguros explicaba cómo estaba la situación, pero lo interrumpían a cada rato al gritarle mentiroso.

Y la entrevista se interrumpió por un connato de pleito entre los profes.

Del dirigente, una vez más, los manifestantes se quedaron esperando porque les dijeron que estaba en una junta en el Palacio de Gobierno.

Aún y cuando no les dieron lo del seguro mutualista, de todas maneras les siguen rebajando, según consta en los recibos de nómina.

Y todavía lo peor: no hay medicamentos en el hospital de la sección 50 de maestros y la atención deja mucho que ver.

Los familiares de los profesores que ya fallecieron sólo se hacen una pregunta: dónde está el dinero de los pagos, que como dicen, asciende a 34 millones de pesos que presuntamente, "alguien" se los quedó.