31 de agosto de 2014 / 01:04 p.m.

Monterrey.- A dos semanas del inicio de la mega fuga de crudo sobre el Río San Juan, el helicóptero de Multimedios Televisión encontró una enorme laguna negra y las acequias aún inundadas de petróleo.

Los tráileres con tanques de una capacidad de 50 mil litros parecían de juguete al lado de una gigantesca laguna negra ubicada a un kilómetro del sitio donde dos semanas antes emergió una mega fuga de petróleo que inundó acequias y se precipitó sobre el río San Juan. El fantasma del ecocidio sigue flotando en Cadereyta.

A 15 días del derrame, el río evidencia progresos. De los casi siete kilómetros invadidos por el hidrocarburo, la nata negra ha sido absorbida por moto bombas o retirada en maniobras manuales, pero la vegetación que emerge del agua sigue ennegrecida.

A mitad de ese trayecto, en una zona de aproximadamente un kilómetro lineal se observan aún flotando los espesos grumos de petróleo. Parece ser parte de la estrategia de las cuadrillas que estarían atacando desde vanguardia y retaguardia hasta desaparecer el peligro.

Los uniformes naranja fosfo de las cuadrillas de limpieza, 500 hombres y mujeres, contrastan con el blanco de las tumbas del panteón de San Juan, donde establecieron su campamento, a unos metros de donde surgió una cascada negra. Era el torrente viscoso transportado por 13 kilómetros de canales de riego y que brindaban servicio a centenares de hectáreas de naranjales y plantíos de hortalizas, granos y espigas.

Entre las comunidades Pueblo Nuevo y Tepehuaje, el vado que une las comunidades gemelas está bloqueado. Una camioneta cierra el paso y la fila no puede avanzar. El autor era el alcalde de Apodaca, Raymundo Flores Elizondo, que encabezaba una entrega de agua y ayuda. Justificó el momentáneo bloqueo porque fue a animar a los trabajadores que extraían el petróleo del río.

La promesa del director de Pemex, Emilio Lozoya, de retirar el 100 por ciento del petróleo de la superficie del San Juan se ve lejana. Pero debe reconocerse que del espejo negro descubierto por el helicóptero de Multimedios Televisión el miércoles 20 de agosto, a lo que se observó 10 días después, los progresos son notorios.

El campo sediento espera el agua de lluvia que promete caer a raudales. Las cuadrillas, al contrario, ven los negros nubarrones e imploran para que no llegue un chubasco.

FOTO: Archivo

JOEL SAMPAYO