10 de febrero de 2014 / 08:49 p.m.

Salinas Victoria.- Día a día la delincuencia trata de ganar terreno en la sociedad, pero por fortuna existen instancias que se preocupan por la tranquilidad y el bienestar de los ciudadanos.

Una de esas instituciones es sin duda la Fuerza Aérea Mexicana, que con equipo humano y material, así como tecnología de punta, coadyuva en las labores de prevención persecución de delitos.

"Llevamos a cabo operaciones en una forma aleatoria en diferentes lugares, donde tengamos conocimiento de que haya alto índice de delincuencia.

"Hacemos operativos en forma conjunta con autoridades federales, estatales y municipales", comentó el Coronel Víctor Islas Díaz, segundo comandante de la Base Aérea Militar número 14.

Entre el material aéreo con el que cuenta esta institución se encuentran diversas naves, algunas de las cuales se utilizan en forma no tripulada.

Estas se utilizan desde ya algunos años en la detección de vehículos, personas y lugares sospechosos, cuya información es enviada y recibida a control remoto.

"La función es ubicar, detectar y darnos la información necesaria que, tenemos conocimiento, existe y está la delincuencia organizada", explicó.

Estas naves, ligeras y prácticamente imperceptibles, vigilan principalmente carreteras y lugares alejados de la zona urbana, siendo el norte del estado donde registra mayor incidencia delictiva.

"Y detectamos los vehículos. Esto se detecta en un momento dado, cuando van escoltados: uno, dos, tres a una distancia, y esa información pues ya los operadores tienen conocimiento, luego se detecta un blanco y se obtiene la información", recalcó Islas Díaz.

Uno de los helicópteros más imponentes en la base aérea es el CH-53, de fabricación norteamericana y que se utiliza principalmente en tareas de auxilio, en el transporte de personal y carga.

Equipado con dos grandes motores, tiene capacidad para cuatro toneladas o 33 pasajeros, además de la tripulación, que consta de cuatro personas: piloto, copiloto, ingeniero y técnico.

El CH-53 ha sido aprovechado durante la implementación del Plan DNIII, en forma reciente en los estados de Veracruz y Tabasco.

Cuenta con un amplio fuselaje y puede también equiparse con artillería, aunque las necesidades recientes, al menos para esta nave, han sido otras.

Otras aeronaves que se utilizan en el combate a la delincuencia son los helicópteros Bell 212 y MD, de menor tamaño aunque más ligeras y prácticas en su operación.

 Agustín Martínez