ISRAEL MORALES Y GUSTAVO MENDOZA LEMUS
16 de octubre de 2016 / 08:38 p.m.

MONTERREY.- Quienes vayan a la Feria Internacional del Libro y busquen libros de Bob Dylan quizá fallen en el intento. Si bien el recién nombrado premio Nobel de Literatura cuenta con un selecto catálogo, no más que su discografía, éstos son difíciles de conseguir en la feria.

En diversas editoriales explican que hasta la próxima semana llegarían a los estantes de la feria algunos de sus libros relacionados con el autor de Mr. Tambourine Man.

El sello Océano cuenta en su catálogo con Tarántula (Global Rhythm, 2013), novela de la autoría de Dylan, la cual podría llegar a partir del próximo miércoles.

En el stand de Gandhi se explicó que tenían varias biografías y análisis de las canciones del compositor norteamericano, pero en la tienda del centro.

Sólo fue posible localizar algunos ejemplares de Mapas de carretera para el alma (Milenio).

                                    Buscando la “Tarántula”

Y en ese inmenso y embravecido mar al que se lanzó alguna vez Bob Dylan con Tarántula (Océano-Global Rhythm, 2013) aún se sienten los ecos de su propio almuerzo desnudo, de su revitalización con las formas variadas de la novela experimental, con la novela como autobiografía, pero estilada en lo impronto, en la automatización, que se recrea, lo explican algunos de sus críticos, en esas partes con paredes donde aguardaba algún show.

Desde un principio, cuenta la leyenda, que Dylan se declaró enemigo absoluto de su publicación, por ahí de que en el camino se las tuvo que ver con los arribistas que difundieron como material underground (fotocopias clandestinas) este documento, célebre apócrifo hasta en el título de sus nada amenas alegrías, de sus tonos lúgubres, de su apego a la cultura remix en la que se habría incorporado antes de sufrir los estragos de un accidente en moto, y de rendirle cuentas a su mundo de fans del cambio a estrella del folk a estrella de rock eléctrico.

Pero una obra no tiene estatutos que condicionen a los lectores, quienes la consideran como una pieza clave, como si de un disco de booklet se tratara, alguna de esas canciones raras que se quedaron perdidas en el estudio; a las que Dylan no deja que nadie se acerque y que guarda con recelo.

                                      “La poesía es música”

Benito Taibo refiere que a Bob Dylan se le debe reconocer como un poeta, más allá que sus letras estén acompañadas por la música.
Lo considera como un cantautor que “me ha acompañado durante toda mi vida”, por lo que se puso “muy feliz” al enterarse que el autor de Masters of War fue reconocido como Nobel de Literatura.

“Hay que reconocer a Bob Dylan como poeta, el hecho de que mucha de sus poesías tenga música no lo sea. Homero escribió en cantos, las sagas medievales son cantares (…) creo que no hay que sorprenderse de esta noticia”, afirmó Benito Taibo.

Destacó que las letras del cantautor tienen un claro mensaje de protesta hacia la Guerra de Vietnam, de hacer visibles a los desplazados, hablar de la contracultura, en los últimos años ha manifestado un mensaje de introspección por lo que también ha dejado grandes piezas en la época reciente.

“Yo también soy una piedra rodante”, expuso el escritor.