JOEL SAMPAYO
14 de junio de 2016 / 06:13 a.m.

Escobedo.- En silencio, quedito, sin fanfarrias ni confeti, sería abierto este miércoles el paso elevado de la carretera a Laredo y su entronque a la de Colombia. Es que el ambiente no está para fiestas: la obra entrará en operación luego de múltiples enojos de automovilistas por promesas incumplidas de entrega que a diario generaban atorones kilométricos.

Trabajadores al servicio de compañías constructoras contratadas por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes daban los detalles últimos al puente que se distinguió por sus períodos de receso en fines de semana, vacaciones o de plano en períodos presuntamente laborales, que eran causa de reclamos de transportistas y conductores de todo tipo.

Las más recientes promesas de entrega fueron reprogramándose consecutivamente para el 15 de abril y el 15 de mayo, de acuerdo a fuentes vinculadas con la obra. Ahora, el 15 de junio ha sido fijada como fecha definitiva de entrega.

Desde hace un mes los trabajos parecían estar concluidos en la parte superior, aunque faltaban las uniones metálicas entre las losas por supuestos retrasos en los pagos a algunos proveedores, de acuerdo a versiones de los mismos trabajadores.

En un recorrido realizado este lunes en la obra, el área de las uniones se veía cubierta con asfalto, mientras algunos trabajadores realizaban labores de alumbrado, pintura, semaforización y colocación de barandales.

El proceso limitó el tráfico a dos apretujados carriles laterales y afectó directamente la principal salida a la frontera con Laredo. Inclusive, las delegaciones de la Procuraduría General de la República y de la Policía Federal Preventiva tuvieron estrangulados sus accesos. Hoy, un nuevo plazo se avisora. ¿Esta quincena será la buena?