LOURDES SOLER
26 de diciembre de 2016 / 04:20 p.m.

MONTERREY.- En el 2013 Fuerza Civil fue creada con el objetivo de combatir la inseguridad, pero durante este año sus elementos han sido protagonistas de delitos de alto impacto.

Al menos 14 oficiales han sido procesados bajo los cargos de homicidio, violación y desaparición forzada.

Uno de los casos que más impactó fue cuando el procurador del Estado, Roberto Flores, y el secretario de Seguridad Pública, Cuauhtémoc Antúnez, anunciaron que se abrió una carpeta de investigación contra cuatro oficiales por la desaparición forzada de Aquiles Serdán, habitante de la colonia Fomerrey 33, en el municipio de Monterrey.

“Ingresaron a su domicilio, a quien maltrataron en el trayecto”, dijo el Procurador.

Los mismos elementos confesaron el crimen y detallaron que acordaron desaparecer el cuerpo tirándolo en un lote baldío, atrás de la caseta de la Autopista a Reynosa.

Otro hecho que "mancharía" a la corporación fue cuando un elemento asesinó a balazos a un compañero y raptó a una mujer para violarla.

Los hechos se registraron en la colonia Paseo de los Leones, en el municipio de Apodaca, la madrugada del primero de septiembre.

Presuntamente el oficial Sergio de la Rosa Pulido, de 33 años, mató de un balazo en el pecho al también policía estatal Marcos Fragoso Caro, de 26 años, por no aceptar cometer un asalto para comprar más bebidas alcohólicas.

Al huir del lugar de los hechos, el policía amagó con la misma arma a una joven, a la que subió a la fuerza a su vehículo y la llevó a un baldío al final de la misma avenida, donde abusó de ella. La mujer semidesnuda logró escapar, mientras que el oficial hasta el momento no ha sido localizado.

Tan sólo cinco días después se dio a conocer que tres policías eran investigados por asesinar a balazos a un menor de 13 años durante un baile colombiano que se realizó en la colonia Fomerrey 24, en el municipio de Monterrey.

Fue la noche del 5 de septiembre cuando elementos arribaron al sector por el reporte de una riña en un baile colombiano. Al llegar, fueron atacados con botellas y piedras, por lo cual realizaron detonaciones al aire.

Uno de los impactos entraría por el hombro izquierdo y salió por la espalda de Jovanni Yair, uno de los jóvenes que falleció en el lugar de los hechos.

El 6 de septiembre un elemento fue detenido por agentes ministeriales por realizar atracos en la zona sur de Monterrey.

El oficial fue identificado como Julio Adrián González Hernández, apodado "El Lobo", quien fue internado en el Penal del Topo Chico.

Al ser cuestionado de estos hechos, el Secretario General de Gobierno, Manuel González, mencionó que se trataban de sólo accidentes y que eran hechos aislados.

“Por supuesto que reprobamos algo aislado”, indicó.

Después de las declaraciones del Secretario, cuatro elementos que se encontraban en estado de ebriedad realizaron varios disparos al aire, acción que movilizó al menos a 50 oficiales en la colonia Terminal, en el municipio de Monterrey.

Fue cerca de las 11:00 de la noche del 26 de septiembre cuando los oficiales detonaron sus armas y se atrincheraron en su domicilio para evitar ser detenidos.

Después de unas horas los elementos se entregaron y fueron detenidos bajo el cargo de alteración al orden.

Cada uno de estos actos vandálicos por parte de los elementos provocaron que el Comisario General de la Corporación, Tomás Reyes Rodríguez, fuera destituido, así lo informó Cuauhtémoc Antúnez.

De esta manera, Jorge Fernando Garza Morales quedaría al frente de la corporación estatal.

Ante estos hechos, durante el mes de octubre, la iniciativa privada lanzó un llamado al Gobierno del Estado a través del Pulso Metropolitano, en el que revelaron que la confianza a la corporación cayó del 20 por ciento al 14 por ciento.

A pesar de estos hechos, el Secretario de Seguridad minimizó los delitos cometidos por los elementos.

Otra polémica que se generó en octubre fue cuando un elemento dio a conocer que sus alimentos tenían gusanos.

A pesar de la exhibición las autoridades continuaron minimizando la situación y no se realizó ninguna acción contra la empresa proveedora de los alimentos de los oficiales.

Durante el mes de diciembre cinco oficiales fueron demandados ante la Procuraduría General de la República, por torturar con un paralizador de toques al menor Edgar Alejandro Martínez Pérez, quien falleció a causa de las lesiones.

En cumplimiento de su deber, dos elementos fallecieron y cuatro más resultaron lesionados en distintos accidentes automovilísticos.

Dentro de los percances, durante el mes de julio, mientras perseguían a un motociclista, los elementos derribaron un poste de luz provocando un apagón de 10 horas en la Colonia Altamira.

Otro accidente se registraría en la Colonia San Ángel Norte, en donde una unidad se "metería" a un domicilio y, al ver los daños provocados, los elementos escaparon del lugar.