17 de abril de 2014 / 11:44 p.m.

Monterrey.- Durante ocho años, Gabriel García Márquez visitó Monterrey, invitado por Cemex para la entrega anual de premios de la Fundación Periodismo Iberoamericano, entre otros eventos.

Desde el 2002, el "Gabo" tenía en septiembre pactada una visita segura a la ciudad y fue entonces cuando nació la relación con el "rebelde del acordeón", Celso Piña, quien puso a bailar vallenato a García Márquez en el patio central del Museo de Arte Contemporáneo (Marco) en más de una ocasión.

En sus viajes a la ciudad siempre acudía del brazo de su esposa Mercedes Barcha, con quien, incluso, bailó en aquel concierto improvisado que Celso Piña ofreció en Marco en el 2004.

De aquellas veladas también sobrevive en el recuerdo de los regiomontanos la disponibilidad del autor de "Cien años de soledad" para firmar libros, donde la fila podía extenderse hasta por una hora.

Fue en sus últimas visitas a la ciudad (2007-2008) cuando sólo unos cuantos podían llegar a la firma del Premio Nobel de Literatura en 1982.

El desaparecido restaurante Louisiana y el bar 1900 del Hotel Ancira fueron testigos del gusto gastronómico del Gabo, incluso en el bar también "sacó brillo" a la duela de madera tras un concierto de vallenato que le ofrecieron en su honor.

Cabe destacar que también asistió durante algunos años a reuniones con estudiantes del Tecnológico de Monterrey, donde llegaba a firmar más de 100 libros.

Antes de la creación del premio CEMEX-FNPI, García Márquez había visitado Monterrey en 1990 y en 1998 a impartir un taller de periodismo en Marco. En su primera vista, llegó a la ciudad acompañado del ex presidente Carlos Salinas de Gortari.

Aunque la relación de Monterrey con Gabriel García Márquez no fue larga sí podría decirse que fue entrañable pues, el creador de Macondo, bien que bailó y se divirtió por las madrugadas al son de la música vallenata.

Gustavo Mendoza