GUADALUPE SÁNCHEZ
7 de septiembre de 2015 / 03:09 p.m.

Monterrey.- La delincuencia y la inseguridad no ha dejado otra alternativa para estar seguros más que hacer inversiones, algunas veces fuera del alcance del bolsillo, para proteger el patrimonio familiar o la integridad física.

Desde alarmas, circuitos cerrados de vigilancia, hasta protecciones metálicas y sustancias químicas, son utilizadas por el ciudadano para sentirse seguro al salir a la calle.

Pero sabe usted ¿cuánto le puede costar resguardar su patrimonio? Esto es lo que gastan en promedio los regiomontanos:

“En seguridad aproximadamente unos mil 500 pesos mensuales, en pagar los sistemas de seguridad, lo que me cobra la compañía y algunas otras cosas como alarmas, cámaras, etc.”, dijo Ignacio Sandoval, quien invierte en sistemas de seguridad.

Además, el costo promedio por la instalación de herrería, puertas metálicas y protectores en ventanas, ronda los 14 mil pesos o más, dependiendo del diseño.

Algunos ciudadanos incluso buscan sentirse más seguros, colocando chapas de combinaciones digitales, las cuales pueden costar hasta 10 mil pesos.

Sin embargo, hay que tomar en cuenta que existe un patrimonio más al que hay que proteger: el automóvil.

Las alarmas de auto tienen un costo desde los 800 pesos hasta los 3 mil pesos, otra inversión del ciudadano en el intento por defender de los ladrones todo el esfuerzo de su trabajo.

EL RIESGO EN LA CALLE

Pero salir a calle también es un riesgo, por eso también hay recomendaciones de los mismos ciudadanos para evitar ser atractivos a la vista del asaltante.

“Siempre es tratar de no traer mucho dinero en efectivo, tratar de no traer joyas, relojes o aparatos electrónicos”, recomienda el ciudadano José Policarpo.

Ante esto, los productos de seguridad personal han tomado un papel importante, destacando entre ellos el gas pimienta, el cual podría llegar hasta los seis metros de alcance.

Siempre es importante leer cuidadosamente las instrucciones de la etiqueta de cada uno de los productos para evitar salir perjudicado.

Sin embargo, hay que destacar que, a pesar de existir todas estas medidas, la principal es estar alerta y consciente del peligro para así actuar en cualquier momento.