RICARDO ALANÍS
10 de marzo de 2016 / 09:09 p.m.

Monterrey.- Aunque no aplica en este caso, el gobernador del Estado, Jaime Rodríguez Calderón, anticipó que vetará la propuesta de reforma a la Constitución de Nuevo León en su artículo 63, que pretende el Congreso del Estado para obligar a los funcionarios estatales a comparecer ante el Poder Legislativo si es necesario.

Sin embargo, más que recurrir a la opción del veto –que en este caso no se puede–, Rodríguez Calderón tendría que irse a una controversia constitucional.

El gobernador cuestionó que no hayan incluido en el proyecto a otros servidores públicos, como por ejemplo los de la Universidad Autónoma de Nuevo León, o citarse entre los propios legisladores cuando cometen errores.

“No estoy de acuerdo y vamos a vetar esa ley y vamos a hacer propuestas alternativas al Congreso para que sí se pueda ir al Congreso, incluyendo el gobernador, pero con reglas establecidas. La voy a vetar porque no puede ser así, yo no intervengo en las decisiones del Congreso, no puede ir nadie del Estado sin el permiso de gobernador y tengo que saber los temas que nos quieren preguntar, o sea, no puede ser así al libre raciocinio o al libre capricho de un diputado de citar a alguien en el Gobierno, nosotros en el Gobierno tenemos que trabajar.

“Cuando algún funcionario del Gobierno necesite ir al Congreso, yo creo que el Congreso tiene que respetar al Poder opuesto, que es el Ejecutivo, tiene que pedirle la autorización para hacerlo, para que el funcionario se prepare, para que llevemos la información precisa. Nosotros no nos oponemos a que vaya un funcionario, pero tiene que ser con la regla del respeto, con el tiempo establecido, con reglas precisas para poder entrar en comunicación con el Congreso”, declaró.

HABRÁ MÁS RENUNCIAS

En torno a las 10 renuncias que se han presentado en su administración, a cinco meses de gestión, Jaime Rodríguez adelantó que habrá más.

Señaló que nadie es necesario en el Gobierno y que todo el que no haga bien las cosas en su administración podrá irse.

“Va a haber más, nadie es necesario en el Gobierno; todo aquel que no haga bien las cosas en el Gobierno podrá irse, puede haber 100 o 200 o mil renuncias en el Gobierno, eso no afectará el trabajo del Gobierno, todos tenemos la condición de poder ser suplidos por otra gente.

“Puedo ir pidiéndole la renuncia a muchos, o muchos se irán porque no les guste las indicaciones que doy, pero el Gobierno no va a detenerse. Si hoy renuncia una persona, lo suplimos a la tarde y no pasa nada, es decir, el Gobierno seguirá caminando”, declaró.