4 de enero de 2014 / 12:36 a.m.

Galeana.- Mientras los primeros camiones con toneladas de ayuda salían para Galeana, simultáneamente, el helicóptero de Multimedios Televisión se preparaba para realizar un recorrido más allá de su ya conocida vocación informativa.

El capitán Carlos de la Rosa y Ruperto González, presidente de la Fundación Multimedios, acomodaban en la aeronave algunos cobertores para iniciar simbólicamente el reparto de cobertores, ropa, alimentos, agua y medicinas aportados por los regiomontanos que se volcaron ante la convocatoria de Telediario y Cáritas de Monterrey para apoyar a los castigados residentes de las montañas del Sur de Nuevo León castigados por tormentas de nieve durante cuatro dias consecutivos.

El mal clima se alejo momentáneamente. Un cielo azul y un viento en extraña calma permitió infiltrarnos entre los espectaculares cañones que custodian al rey de las montañas de Nuevo León, El Potosí, como cereza de un pastel gigantesco llamado Galeana, Nuevo León.

De pronto, entre acantilados y bosques, alzo una cabeza blanca, como de viejo, que se asomó apacible entre los laberintos de piedra. Era El Potosí, cuya majestuosidad obliga a centrar las miradas de contemplación.

Pero las cumbres nevadas del gigante del sur no parecen llamar la atención de los habitantes de las comunidades ubicadas entre los bosques de Galeana, Nuevo León. Están acostumbrados a ver, quizá hasta con indiferencia, sus copetes blancos. Pero a lo que no se acostumbran es a enfrentar un frío despiadado que no es común aun a estas alturas.

Los primeros vestigios de la gran nevada se dibujan en los zurcos de las parcelas, en los senderos andados por pies campesinos, en las casitas de techo de lamina, incapaces de contener el peso extra durante mucho tiempo. Pero llegó el sol salvador y ayudo a acelerar el temible deshielo.

Seguimos volando y hacemos la primera escala, a un campamento instalado en el centro de la cabecera de Galeana. Ahí, dos helicópteros de Protección Civil de Nuevo León están listos para acarrean la ayuda a las comunidades mas arriba.

Descendemos y Ruperto González, de Fundacion Multimedios se entrevista con Juan Antonio Méndez Bazaldúa, alcalde de Galeana. Rápidamente realizan su plan de acción y reemprendemos el vuelo.

Es, por mucho, Galeana, el municipio mas extenso de Nuevo León. Para llenar su superficie, de 7 mil 150 kilometros cuadrados, se requeriría un espacio equivalente al que ocupan los 12 municipios metropolitanos de Monterrey, incluyendo a su capital y a Apodaca, Cadereyta, García, San Pedro, Escobedo, Guadalupe, Juárez, Salinas Victoria, San Nicolás, Santa Catarina y Santiago. Entre estos acumulan 6 mil 680 kilometros cuadrados, o sea que todavía le quedan a deber otros 470 kilometros cuadrados para empatarle en tamaño a la colosal población al sur de Nuevo León.

Y es su amplitud uno de sus mayores problemas: Sólo 10 mil de sus 40 mil habitantes están establecidos en la cabecera municipal. El resto, se encuentran desparramados en 113 ejidos y 200 comunidades, en montañas, barrancos o planicies, muchas de ellas a horas de camino.

Nos encontramos sobre la comunidad de El Orito, a unos 15 kilometros de la cabecera de Galeana. Aterrizamos sobre una huerta de ciruelos cubierta por la nieve. Los residentes de las tres casitas cercanas no responden al llamado. O se fueron.

El capitán Carlos de la Rosa enfila el helicóptero entonces a un campo de beisbol cercano y aparecen los lugareños. Aquí comienza el reparto simbólico de los primeros cobertores, mas tarde llegará el auxilio adicional, en camiones bien cargados con la generosidad regia.

La cobija de los pobres, el sol, hizo su aparición después de incontables días de nublados, aguaceros, nevadas y vientos congelantes. La gente de la sierra es trabajadora y agradecida. Seguramente corresponderán la generosa contribución de sus hermanos con la esperanza de una buena cosecha. Mientras tanto, hay que soportar el paso de un invierno que apenas comienza.

Crónica de Joel Sampayo