MARCELA PERALES
14 de marzo de 2017 / 09:32 a.m.

MONTERREY.- Don Ricardo tenía 12 años de edad cuando comenzó a subir de peso. Hoy tiene 48 años y lucha contra una obesidad mórbida que le ha robado calidad de vida y cuyas consecuencias las ha pagado su familia.

En una entrevista para Telediario y protegiendo su identidad, el padre de familia explicó lo que sufría con sus 225 kilos de peso.

“Yo no podía bañarme solo porque tenía miedo a caerme, yo no podía hacer del baño porque o cabía yo o cabía la andadera, o hacía los charcotes de agua. Para mí fue una experiencia muy dura y eso me duele mucho porque me llevé de encuentro a la principal que es mi hija”, dijo.

Actualmente Ricardo pesa 164 kilos, decidió bajar de peso después de que su obesidad le impidió trabajar y se vio imposibilitado para sustentar los gastos del hogar.

De adulto, su exceso de peso le impidió trabajar y quienes pagaron las consecuencias, aparte de él, fue su familia, en especial, su hija.

“Con este problema me la llevé de encuentro a ella. Porque ya no pudo seguir estudiando, como yo no podía trabajar, ella no pudo estudiar y ella hizo fuerte su casa, mi casa. Me siento culpable, me siento mal, porque por mi desenfreno, por mi falta de atención hacia mi persona, por mi egoísmo, me llevé de encuentro a la principal que es a ella”, explicó con lágrimas en los ojos.

Ricardo aun no ha podido volver a trabajar, tiene que bajar por lo menos 100 kilos más, y en esta situación se encuentran miles de personas en el estado, que además, luchan contra otras enfermedades ocasionadas por la obesidad.

El doctor Buenaventura Leal explicó que estos pacientes tienden a desarrollar enfermedades que ponen en riesgo su vida, por lo cual, tienen más posibilidades de morir jóvenes.

“Son pacientes que tienen un deterioro en todos los aspectos, obviamente el primordial que es el físico, en donde empieza a tener incapacidad para la movilización, empiezan los dolores articulares, problemas de columna, vienen las enfermedades metabólicas, como diabetes, alta presión, infartos, aumentan las posibilidades de cáncer. En el hombre el de próstata, pulmón y estómago, y en la mujer el de pechos y el de matriz”, indicó el especialista.

Según el Colegio Mexicano de Cirujanos para la Obesidad y Enfermedades Metabólicas, la esperanza de vida de una persona con obesidad mórbida disminuye trece años en el hombre y ocho en la mujer.

La actividad también se deteriora, pues el 65 por ciento de estos pacientes, batalla para sostener o conseguir un trabajo.

Ricardo, por ejemplo, es taxista y comenzó a sentir el rechazo de sus clientes.

“Ya ahora grande empecé a tener los problemas, el rechazo, que no había sentido antes. Mi trabajo es transportando gente ejecutiva y todo eso y decían que les daba miedo por mi respiración, que me pudiera pasar algo, algún paro y causar un accidente", dijo.

Se calcula que solamente el cuatro por ciento de los pacientes arriba del 35 por ciento de su índice de masa corporal bajan de peso con dieta y ejercicio, el pueden bajar de peso con dieta y ejercicio, el resto opta por algún tipo de cirugía bariátrica.