CÉSAR CUBERO
29 de mayo de 2016 / 08:19 a.m.

Monterrey.- Las cifras presentadas por la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) son contundentes: a la fecha no se cuenta con servidores públicos sancionados por tortura en Nuevo León.

Esta situación de impunidad permite que esas prácticas de investigación sigan pasando en la entidad, y se continuarán dando mientras no se siente el precedente de que al que las realice se les sancione, aseguró Sofía Velasco Becerra, presidenta estatal de la CEDH.

Según los datos de la CEDH en 2015 se giraron un total de 20 recomendaciones con Procedimiento de Responsabilidad Administrativa por tortura.

De ellas, 14 prescribieron, a cinco se inició procedimiento y una aparece aún pendiente de iniciar; en ningún caso algún funcionario público resultó sancionado.

Además, de un total de 17 recomendaciones con averiguación previa del año pasado, a 15 se les dio inicio la averiguación y dos más su estatus es de pendiente.

Con esto, la situación con respecto a las recomendaciones y sus resultados, se podría pensar que sería nula la denuncia por tortura en el estado; tan sólo en los primeros 110 días de 2016 la Comisión Estatal de Derechos Humanos ha recibido 23 quejas por tortura.

Las estadísticas hacen pensar a la presidenta de la CEDH que este año será uno de los de mayor incidencia, parecido a lo ocurrido en el año 2012, año del clímax de la tortura en Nuevo León.

"Hemos estado recibiendo quejas y en este año, hasta el 20 de abril, llevamos ya 23 quejas sobre tortura.

"Comparado con otros años, en el que más recibimos aquí fue el año 2012, de los últimos cinco años, el 2012 fue donde más pico tuvimos, fueron 167 casos, y ahora en estos primeros cuatros meses ya llevamos 23, seguramente llegaremos también a cifras altas", precisó Sofía Velasco Becerra.

En cuanto a los funcionarios más señalados, son los elementos de investigación los que están en la cima de las quejas.

"Las autoridades que las encabezan (las quejas de tortura), son todos los que tienen que ver con detenciones, los agentes ministeriales, la Secretaría de Seguridad Pública y algunas de las Policías municipales", indicó.

Para evitar caer en errores y detectar que la queja de tortura que reciben en la CEDH sea tomada en cuenta como tal, la comisión basa sus recomendaciones aplicando el protocolo de Estambul.

"Si están sustentadas nuestras recomendaciones, aplicamos el protocolo de Estambul, que es el método este de investigación donde son de varios especialistas, el psiquiatra, el psicólogo, el médico, y dan un sólo dictamen para ver si hubo o no tortura.

"Hasta donde tengo entendido es que se han aceptado y muchas tenemos ya en cumplimiento", puntualizó Velasco Becerra.

Para la presidenta de la CEDH en Nuevo León para bajar los índices de tortura en la entidad o erradicarla, son clave don puntos: capacitación y sanción.

"Hay que reforzar la capacitación y la sensibilidad, mientras una persona no esté debidamente capacitada y mientras haya cuestiones de impunidad, y no se les sancione como tortura, y se busque otra manera de sancionarlos, pues van a seguir pasando.

"Son dos cosas, yo lo veo como capacitación, pero también, sanción, que no haya impunidad, cuando la autoridad pueda condenar por tortura a uno de sus elementos eso va a servir para que todos los demás vean que va en serio, y que sí pueden aplicar las sanciones y éste es un delito grave", manifestó.

Cabe destacar que uno de los puntos principales de trabajo de Velasco Becerra es precisamente abordar el tema de la tortura y, junto a la autoridad, lograr acabar con esta práctica añeja de algunos servidores públicos.

"Parte de los ejes que yo traigo de trabajo es justamente este tema de las víctimas y de ponerlas en el centro de atención, además de que se atienda debidamente la queja, estar en contacto con ellas, es este tema justamente.

"Que realmente nos sentemos con las autoridades, no a negociar, porque los derechos no se negocian, sino de ver ellos qué estrategias van a seguir para que bajen estos números", recalcó la presidenta de la CEDH.