EDUARDO MENDIETA
27 de julio de 2016 / 07:55 a.m.

SAN PEDRO GARZA GARCÍA.- El alcalde de San Pedro, Mauricio Fernández Garza, afirmó que los policías que dispararon a Javier Cárdenas Dávila, hijo del diputado Gustavo Cárdenas, en el estacionamiento de un centro comercial, en Valle Oriente, fueron efectivos que entraron en apoyo cuando buscaban atropellar a los elementos vestidos de civil, en un operativo encubierto de tráfico de drogas.

En entrevista, el munícipe de San Pedro reveló que Javier Cárdenas, quien iba a bordo de una Range Rover, y sus acompañantes, eran los presuntos vendedores.

"Yo no conozco a nadie que detengamos y además en flagrancia, como fue este caso, nunca nadie acepta las culpas, obviamente que trataron de defenderse y tienen un proceso en su contra, en este caso, teníamos evidencia de que teníamos a los compradores y ellos eran los vendedores, fue en flagrancia, entonces, ¿qué más quieren?

"Él decía que no era por drogas y por nada, entonces, era una santa paloma que estaba comprando helados. Creo que queda por demás claro que si los hubieran querido matar los hubieran matado, que les dispararon en las llantas, los que hicieron disparos fueron el refuerzo que entró, los que trataron de atropellar no dispararon, dispararon en las llantas", dijo.

Al muchacho, agregó Fernández Garza, "lo agarramos" en flagrancia vendiendo droga.

"Esa es la realidad, y por tratar de atropellar al policía por eso le dispararon. No hay ningún otro caso que tenga una semejanza, en éste, pues, es obvio, él (el joven) desconoce todo, como si los policías anduvieran disparando a ver a quiénes se les ocurre, la verdad que es demasiado infantil la postura del joven", cuestionó el munícipe.

Javier Cárdenas fue herido de bala el pasado 29 de junio en el estacionamiento de un supermercado en el municipio de San Pedro por policías vestidos de civil, cuando aparentemente trataba de huir.