MAGALY MONSIVÁIS
7 de julio de 2014 / 06:56 p.m.

Monterrey.- Domingo seis de abril de 2014. Jovita Vela de siete meses de embarazo y su padre viajaban por el libramiento Alfonso Martínez Domínguez en Cadereyta. Fallidas maniobras al volante resultaron en un trágico accidente: la mujer de 28 años murió instantáneamente.

En cuestión de minutos el cuerpo de Jovita fue llevado al hospital más cercano: el de Pemex. Ahí los médicos de urgencias le practicaron una cesárea en un intento por salvar la vida de su bebé, pero ya era tarde; madre e hijo murieron en el accidente.

Lo siguiente fue el traslado de los cuerpos al anfiteatro del Hospital Universitario en Monterrey, Jaime Cuéllar, esposo de Jovita, acudió al Servicio Médico Forense (Semefo) para identificar y reclamar sus restos, pero se topó con la noticia de que solo estaban los de su esposa y no los de su hijo.

Desde entonces, Cuéllar comenzó la búsqueda de los restos de su hijo no nato; en el hospital de Pemex los médicos aseguraron que los restos del bebé iban en el mismo saco en el que se traslado el cadáver de Jovita, pero en Semefo los registros indicaban que solo se había recibido un cuerpo.

Hasta el día de hoy, la autoridad no ha establecido el paradero del nonato.

Las protestas

Nueve días después de la desaparición del bebé, un grupo de 50 personas, entre ellos familiares de Jovita y Jaime, acudieron al hospital de Pemex exigiendo aclarar el caso.

Fueron recibidos por el director general del hospital, quien no cambió la versión y aseguró que ese era problema de  Semefo, pues los dos cuerpos salieron juntos aquel día.

La protesta se extendió a las instalaciones de la Procuraduría de Justicia de Cadereyta.

Sospechas de esperanza

Han pasado tres meses desde aquel accidente y la familia no ha obtenido respuesta. El padre del bebé menciona que tanto misterio lo ha hecho pensar en que el pequeño sigue con vida.

"Lo que me hace seguir adelante, es que el bebé pueda estar con vida aunque ellos afirman que no, los doctores y los peritos que analizaron la autopsia dicen que no es posible que haya subsistido el bebé", dijo Jaime Cuéllar.

El padre de familia exige justicia a las autoridades y les pide que por favor no abandonen el caso.

Entra CNDH al caso

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos  (CNDH) inició una queja para investigar las violaciones de los derechos humanos a la familia del desparecido.

El presidente de la comisión, Raúl Plasencia dijo que una vez terminada la investigación, el organismo emitirá la determinación del caso.

Siguen las dudas

El padre del menor manifestó que hay muchas preguntas de por medio "¿Para qué lo querían?, si ellos dicen que está muerto el bebé, pero ¿dónde está? ¿Dónde quedó?, ¿por qué se quedaron con él?", son solo algunos cuestionamientos dentro de la incertidumbre por la que pasa Jaime, después de que su hijo, simplemente desapareció.