24 de agosto de 2014 / 02:18 a.m.

Cadereyta.- El derrame de petróleo en el río San Juan, provocado aparentemente por la toma clandestina en un ducto de Pemex, representó una desgracia para cientas de familias, pero también una oportunidad para otras.

Con la contaminación de 6.5 kilómetros del cauce, Pemex contrató a más de 200 trabajadores, habitantes del municipio de Cadereyta para realizar los trabajos de limpieza.

Josué Limón Vázquez, fue uno de ellos. Habita en el ejido Soledad Herrera, vive con su esposa y sus dos hijas.

La familia también sufre la escases de agua y comida, sin embargo, el padre de familia cuenta con un ingreso.

"Para muchos es desgracia y para muchos es de ayuda, mucha gente está sin trabajo y ahí estamos trabajando. 

Muchos ejidos de aquí, Pueblo Nuevo, Santa Isabel, Dolores, San Juan, mucha gente que está sin trabajo tiene empleo por medio de esto".

Josué fue contratado junto con sus dos hermanos, realizan trabajos de desazolve.

"El trabajo de nosotros es limpieza, limpiar todo lo que está contaminado, la maleza, piedras, plásticos, toda esa clase de cosas. Todos queremos tener el río limpio, que el agua esté buena como antes estaba". 

Su sueldo es de 2 mil pesos semanales, pero su labor va más allá de cualquier empleo.

Para don Josué significa recuperar una de las zonas de abastecimiento de agua y comida para los habitantes de su comunidad.  "La gente de aquí ordinariamente vienen a pescar para comer o agua que acarrean en botes para los animales, o para lavar ropa porque hay ejidos que no tienen agua potable", dijo.

No es el caso de don José Manuel Dávila, otro habitante de la zona.

A sus 48 años no tiene trabajo y se dedica al ganado, que desde el lunes enfrenta la falta de agua.

Vende madera para llevar el líquido a su casa, que tiene que alcanzar para su esposa, cinco hijos, una yegua y una vaca.

"Ahora que cayó el petróleo, ahora si le estamos dando la de nosotros. Para qué siga viviendo, porque imagínese darle agua de esa se me hace que se nos mueren", dijo. Su vaca y su yegua están preñadas, el plan del padre de familia era vender las crías para sostener a su familia.  "Aquí en el rancho tienes que criar algo porque se te ofrece una criatura o algo, si no tienes de donde echar, ¿quién te presta?". 

Mientras unos trabajan para recuperar, otros piden ayuda a las autoridades para sobrevivir. 

FOTOS: Roberto Alanís 

MARCELA PERALES