30 de abril de 2014 / 04:08 p.m.

Monterrey.- Juan Ángel Tijerina es un “Guerrero de Acero”, él trabaja en la Comisión Federal de Electricidad y hace 3 años, al trabajar para una compañía externa, sobrevivió a una descarga de 13 mil voltios, sin embargo, perdió sus brazos, pero ganó más vida.

“Eres un bebé de 36-37 años en donde no tienes las manos y tienes que empezártelas a ingeniar hasta para agarrar un vaso, un cepillo de dientes, y todo”.

“¿Qué es lo que he podido hacer? Estoy haciendo más cosas que a lo mejor antes, pero dos cosas muy sencillas que no he podido hacer: abrocharme las cintas por qué no lo he practicado y los botones de las camisas”

“Duré casi seis meses en cama, y otros tres para empezar a caminar y a moverme, porque entró por las manos y salió por el estómago, aparte los injertos, me quitaron pedazos de piel de las piernas, eran como tallones, con el puro aire hacía que me dolían”

Caminó, hizo ejercicio, se recuperó. Rechazó la oferta de pensión. Así que improvisó sus movimientos con dos prótesis para regresar a su rutina laboral.

“Las prótesis haz de cuenta que te permiten entrar a la competencia laboral, sin prótesis no hubiera podido seguir trabajando, siempre me gustó andar innovando trabajando, buscando manera de cómo ganar dinero con menos esfuerzo”

El impulso por salir adelante y no pensar en la depresión lo adquirió durante su estancia en el hospital.

“Cuando yo estaba en el hospital, era muy triste ver, entramos cinco electrocutados y se murieron dos, entonces volteabas a ver al compañero y estaba peor que tú. Entrabas a unos baños especiales, que no se los recomiendo, eran como un infierno en tu propia persona, veías cada cosa y sufrías”

Hoy utiliza el control de la televisión; puede escribir; hacer su firma; levantar un vaso; cerrar con llave la puerta de su casa y conducir su camioneta.

José Plata