JOEL SAMPAYO CLIMACO | @JOELSAMPAYOC
19 de octubre de 2016 / 02:11 p.m.

MONTERREY.- Parece un juguete, y hasta nos puede mover un impulso para acariciarla, pero ¡cuidado! La oruga peluche puede provocar graves lesiones con tan sólo tocarla.

Hace poco menos de un año, la aparición de estos insectos propició infinidad de alertas en Monterrey y la región noreste de México. Por eso, conviene identificarla y mantenerse alejada de ella.

Desde agosto ya habían sido reportados avistamientos, explicó el doctor Humberto Quiroz, entomólogo y coordinador de carrera de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Se trata de una larva de palomilla de aspecto aterciopelado, que recuerda la forma de un sacudidor afelpado. Es del tamaño y hasta la forma de un cabito de lápiz. Su tono es café amarillento, aunque puede ser gris o negro.

Entre la capa de pelo, aparentemente suave, se esconden espinas venenosas que pueden clavarse en la piel y causar enrojecimiento instantáneo y un dolor superior a la picadura de una abeja.

Las reacciones pueden ser picazón, ampollas, ronchas, mareo, vómito y dolor en la zona que puede durar horas. 

Lo primero que debe hacer es retirar el animal sin tocarlo, usando pinzas, guantes o cualquier objeto que impida el contacto con su piel. Lavar bien la zona con agua y jabón y buscar ayuda médica inmediata.